En los primeros dos meses de 2026, Honduras reportó el retorno de 223 niños, niñas y adolescentes migrantes, según datos de la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (SENAF).
Las cifras reflejan una dinámica migratoria persistente en la región y muestran que, en más de una década, el país ha atendido 128,776 casos de niñez retornada desde Estados Unidos, México y Guatemala.
Entre el 1 de enero y el 1 de marzo de 2026, las autoridades hondureñas registraron 223 niños, niñas y adolescentes (NNA) retornados, quienes fueron atendidos en los centros de recepción y protección del país. En total, las instituciones brindaron asistencia a 344 personas, incluyendo menores y adultos vinculados a los procesos de retorno.
De acuerdo con el informe de SENAF, 129 de los menores retornados son niños y 94 son niñas, lo que mantiene la tendencia de una mayor proporción de varones en los flujos migratorios infantiles.

Volvieron solos
Las estadísticas también muestran que 58 menores regresaron solos, sin acompañamiento de familiares o tutores, mientras que 165 retornaron acompañados, generalmente por padres u otros familiares adultos.
En cuanto a la procedencia de los retornos recientes, Estados Unidos concentra la mayoría con 277 personas retornadas, seguido por México con 60 y Guatemala con 6, según los registros oficiales presentados por las autoridades hondureñas.
El fenómeno forma parte de una tendencia migratoria regional que afecta a varios países de Centroamérica. Muchos menores emprenden el viaje hacia el norte impulsados por factores como la pobreza, la reunificación familiar o la falta de oportunidades en sus comunidades de origen.
Los datos históricos reflejan la magnitud del fenómeno: desde 2014 hasta 2026 Honduras ha registrado 128,776 casos de niñez migrante retornada, una cifra que evidencia la dimensión estructural de la migración infantil en el istmo y los desafíos que enfrentan los gobiernos para garantizar protección y reintegración a estos menores.







