El Ejército de Nicaragua volvió a desmarcarse este martes de las denuncias formuladas por las autoridades de El Salvador sobre el origen nicaragüense de una nueva lancha cargada con droga interceptada en la costa salvadoreña.
Sin embargo, esta vez lo hizo con un comunicado de tono inusualmente airado, cargado de indirectas y con un lenguaje más retórico al estilo ofensivo y “chifletero” que castrense.
En una nota pública difundida tras las declaraciones del ministro salvadoreño de Justicia y Seguridad Pública, Gustavo Villatoro, el Ejército sandinistas “rechazó enérgicamente” que la embarcación retenida la noche del 13 de enero en la bocana del río Jiboa, en territorio de El Salvador, haya salido de Nicaragua.

El incendiario estilo de Murillo
Es la segunda ocasión en pocas semanas en que la institución militar emite un pronunciamiento para negar señalamientos similares.
El comunicado cuestiona, sin mencionarlo de forma directa, el señalamiento reiterado —según Managua, hasta en cuatro ocasiones— de Villatoro sobre la procedencia del cargamento.
La respuesta evita el lenguaje diplomático habitual entre fuerzas armadas y opta por una narrativa defensiva que recuerda más al estilo político-verborreico de la co dictadora Rosario Murillo que a una comunicación técnica-militar, según analistas consultados.
El Ejército sostiene que “está demostrado” que la droga incautada proviene del sur de la región y que las rutas del narcotráfico operan “distantes de nuestros litorales”, aludiendo a su supuesta Estrategia Nacional “Muro de Contención”.
Reitera además que Nicaragua “no es puente del narcotráfico”, que “no existen pistas clandestinas” ni sicariato, y que sus tropas mantienen fronteras seguras mediante patrullajes continuos.
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Droga venía de Nicaragua, otra vez…
Las declaraciones contrastan con la versión oficial de El Salvador. Las autoridades de seguridad salvadoreñas reportaron el primer decomiso de gran magnitud del año tras interceptar una lancha con 375 kilos de estupefacientes, valorados en unos 9,4 millones de dólares.
Villatoro informó que la incautación fue en un operativo de la unidad STORM de la Policía Nacional Civil en la bocana del río Jiboa, límite entre los departamentos de San Vicente y La Paz.
Durante la operación fueron detenidas dos personas —un salvadoreño y un guatemalteco— y se decomisaron teléfonos móviles y un GPS.
Según la versión salvadoreña, la lancha provenía de Nicaragua y se dirigía a Guatemala.
Más allá del cruce de versiones, el énfasis y la forma del pronunciamiento nicaragüense han llamado la atención por su tono político, que críticos comparan con el discurso habitual de Murillo, quien suele insultar, denostar y atacar verbalmente a sus adversarios.







