Estados Unidos ampliará a partir de abril un programa migratorio que obligará a ciudadanos de varios países, entre ellos Nicaragua, a pagar una fianza de hasta $15,000 para obtener visas de turismo o negocios, en una medida que busca frenar la permanencia irregular en territorio estadounidense.
La nueva disposición, anunciada por autoridades estadounidenses, incluye a Nicaragua dentro de un grupo de 12 países que se suman a una lista más amplia bajo este esquema. El requisito aplicará para visas tipo B1/B2 y entrará en vigor el 2 de abril de 2026.
El programa establece que los solicitantes deberán depositar una fianza económica como garantía de que cumplirán con las condiciones de su visa. Si la persona regresa a su país dentro del tiempo permitido o no viaja, el dinero será reembolsado.
Según el Departamento de Estado, la medida apunta a reducir los casos de sobreestadía, un problema que afecta al sistema migratorio estadounidense y que ha sido señalado como una de las razones para endurecer los controles.

El monto de la fianza puede variar entre $5.000 y $15.000, dependiendo de la evaluación consular durante la entrevista, aunque el máximo anunciado para los nuevos países, incluido Nicaragua, es de 15.000 dólares.
La inclusión de Nicaragua se da en un contexto de mayor presión migratoria y tensiones políticas, donde miles de ciudadanos han salido del país en los últimos años buscando mejores condiciones económicas o protección internacional.
Expertos y organizaciones han advertido que este tipo de medidas podría limitar el acceso a visas para personas de bajos recursos, al elevar significativamente el costo de viajar a Estados Unidos, incluso cuando se trate de visitas temporales.
Mientras tanto, el gobierno estadounidense defiende la política como una herramienta para reforzar la seguridad migratoria y garantizar que los visitantes respeten las condiciones de ingreso al país.







