Un informe de la organización Fundación del Río y reportes de Mongabay Latam revelan una expansión acelerada de la minería china en Nicaragua, con datos que evidencian un fuerte impacto en territorios indígenas y nuevas alertas ambientales y económicas.
El estudio detalla que en los últimos cinco años se han otorgado 72 concesiones mineras a 15 empresas chinas, consolidando un cambio en el mapa extractivo del país y desplazando a compañías de origen canadiense, británico y colombiano.
Uno de los datos más relevantes es que 29 de esos 72 lotes, más del 40%, se ubican en territorios indígenas y afrodescendientes, lo que ha generado denuncias por falta de consulta previa y afectaciones directas a comunidades.
Estas concesiones abarcan cerca de un millón de hectáreas, equivalente al 8.5% del territorio nacional, en zonas donde también se concentran reservas naturales y ecosistemas clave.

China explota todo
El interés de las empresas no se limita al oro y la plata. El informe identifica explotación potencial de minerales críticos como cobre, níquel, uranio, zinc y molibdeno, fundamentales para la transición energética global.
En paralelo, líderes comunitarios denuncian que la expansión minera está vinculada a conflictos territoriales en los que más de 70 indígenas han sido asesinados, además de múltiples casos de amenazas, desplazamientos y criminalización.
⛏️ El mapa minero de #Nicaragua está cambiando.
Empresas chinas ya controlan más de 1 millón de hectáreas en concesiones, equivalente al 8.5 % del territorio nacional, según un informe de Fundación del Río. ⚠️ No solo buscan oro y plata, también minerales críticos como cobre,… https://t.co/1VWvrq6Uwu— Fundación del Río (@fundaciondelrio) March 31, 2026
El informe también advierte sobre el uso y tráfico ilegal de mercurio. Se estima un consumo anual de 35.3 toneladas, muy por encima de las cifras reportadas oficialmente por el país en acuerdos internacionales.
A nivel ambiental, se reportan impactos en ríos clave como el Coco, Huanquí y Prinzapolka, con contaminación que afecta la pesca, la salud y la alimentación de comunidades locales.

En el plano económico, se identifican posibles irregularidades en exportaciones: existe una diferencia cercana a 32 millones de dólares entre lo que Nicaragua reporta exportar en cobre y lo que China declara importar, lo que podría indicar subregistro o evasión.
El estudio también señala que varias empresas concesionarias no tienen historial público ni información verificable, lo que genera dudas sobre su capacidad operativa y transparencia.
Expertos advierten que esta expansión podría generar tensiones regionales, especialmente en zonas cercanas a Honduras y Costa Rica, por posibles impactos transfronterizos en ecosistemas y comunidades.






