El Ministerio de Salud de El Salvador reportó más de 204,000 casos de enfermedades diarreicas en los primeros 10 meses del año, una cifra que preocupa por su magnitud, aunque, según especialistas, se mantiene dentro de los parámetros esperados.
De acuerdo con el informe oficial, hasta el 1 de noviembre se registran 204,846 casos de enfermedades gastrointestinales agudas (EDAS). El grupo más afectado son los niños de entre 1 y 4 años, con 37,782 casos, lo que los convierte en la población más vulnerable.
Pese al aumento, las autoridades aseguran que la situación está bajo control. El epidemiólogo Alfonso Rosales explicó que el comportamiento de las diarreas se mantiene “dentro del corredor epidemiológico” y que no existe una alerta nacional, ya que la diarrea es una enfermedad endémica en el país.
En el segundo grupo más afectado están los adultos de 20 a 29 años, con 36,547 casos, seguidos por los de 30 a 39 años con 28,653. Además, 12,050 bebés menores de un año también han padecido diarreas, según el Ministerio de Salud.

El informe detalla que seis municipios presentan “moderada afectación” por este tipo de enfermedades: Sonsonate Este, La Libertad Norte, Cuscatlán Norte, Morazán Sur, Morazán Norte y La Unión Norte. Hasta la fecha, se registran 9,708 egresos hospitalarios por cuadros diarreicos.
Los datos de vigilancia centinela también revelan la presencia de bacterias como Shigella spp. y Escherichia coli (E. coli) en 46 pacientes, además de otros virus gastrointestinales como rotavirus y norovirus. Estas bacterias suelen transmitirse por alimentos o agua contaminados.
El Ministerio de Salud reiteró la importancia de reforzar medidas de higiene, especialmente en el manejo de alimentos y el consumo de agua potable, para evitar la propagación de enfermedades que, aunque comunes, afectan principalmente a la niñez salvadoreña.







