Al menos 113,000 personas que habitan en la región fronteriza trinacional del río Lempa -zona compartida por El Salvador, Guatemala y Honduras- enfrentaron niveles elevados de inseguridad alimentaria aguda entre abril y junio de 2026, según un informe divulgado por la iniciativa internacional Integrated Food Security Phase Classification (IPC).
El estudio, que analiza una población de 700,662 habitantes en la zona trinacional, estima que el 16 % de las personas evaluadas se encontraba en Fase 3 o superior (Crisis o peor), mientras que unas 8,000 enfrentaban condiciones de Emergencia (Fase 4), lo que requiere acciones urgentes de asistencia humanitaria.
De acuerdo con el informe, la inseguridad alimentaria está impulsada principalmente por la variabilidad climática, el agotamiento de las reservas de alimentos y los altos precios de los productos básicos. La situación más crítica se registra en la microrregión Ch’orti’, donde alrededor de 80,000 personas, equivalentes al 25 % de su población, atraviesan condiciones de crisis o peores.
Las proyecciones del IPC indican que el panorama empeorará durante el período comprendido entre julio y octubre de 2026, coincidiendo con la temporada de escasez y la influencia del fenómeno de El Niño. En ese lapso, se estima que 157,389 personas, equivalentes al 23 % de la población analizada, podrían enfrentar inseguridad alimentaria aguda en Fase 3 o superior.
El reporte detalla que, para ese período, el 46 % de la población permanecería en Fase 1 (mínima inseguridad alimentaria), el 31 % en Fase 2 (estrés), el 21 % en Fase 3 (crisis) y el 2 % en Fase 4 (emergencia). No se prevé población en Fase 5, correspondiente a hambruna o catástrofe.
Posteriormente, entre noviembre de 2026 y marzo de 2027, el IPC prevé una mejora en las condiciones alimentarias gracias a la cosecha estacional. Para ese período, la población en Fase 3 o superior disminuiría a unas 86,000 personas, equivalentes al 13 % del total analizado.
Aunque el porcentaje de personas afectadas entre abril y junio de 2026 se mantiene similar al registrado el año anterior, el informe explica que el número absoluto de personas en crisis aumentó debido a que la población evaluada este año fue mayor que en 2025, al pasar de 605,000 a más de 700,000 habitantes.
La Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria (IPC), una iniciativa global integrada por gobiernos, organismos regionales y agencias internacionales, señaló que estos análisis buscan orientar la toma de decisiones y priorizar la respuesta humanitaria en las zonas con mayor vulnerabilidad alimentaria.







