El narcotraficante hondureño Juan Ramón Matta Ballesteros, de 80 años, fue dejado en libertad el martes tras cumplir 37 años de prisión en Estados Unidos por delitos vinculados al narcotráfico. La decisión fue emitida por un juez en Los Ángeles, California, quien dictaminó “tiempo cumplido” en todas sus sentencias, luego de que su defensa solicitara la excarcelación por motivos de salud.
La noticia fue confirmada por su hija, María Isabel Matta, quien detalló que su hermana Claudia, ciudadana estadounidense, ya se encuentra en camino hacia Springfield, Misuri, donde Matta permanece recluido, para realizar los trámites correspondientes a su retorno a Honduras.
Según María Isabel, el excapo padece de cáncer de próstata, ha perdido la visión en uno de sus ojos, casi toda la dentadura, sufre debilitamiento muscular y presenta complicaciones tiroideas. “Mi padre es el hombre más valiente que conozco. Me gustaría que lo recordaran como un ser humano que ama a su país”, expresó.
Detención y extradición en 1988
Matta Ballesteros fue capturado en abril de 1988 por agentes de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) en las afueras de su residencia en Tegucigalpa, durante el gobierno de José Azcona. La acción, considerada ilegal por sectores hondureños al no existir tratados de extradición en ese momento, provocó violentas protestas frente a la Embajada de Estados Unidos y al Congreso Nacional.
La sede del consulado estadounidense fue parcialmente incendiada y al menos una docena de vehículos fueron destruidos. Washington justificó la extradición al señalar que Matta era “una amenaza difícil de controlar” para las autoridades locales.
El nombre de Matta fue vinculado a la muerte del exagente de la DEA Enrique “Kiki” Camarena, ocurrida en México en 1985. Sin embargo, en 2018, la justicia estadounidense retiró los cargos relacionados con ese crimen. Se le acusaba de haber estado presente junto a capos como Rafael Caro Quintero y Ernesto Fonseca Carrillo “Don Neto” en la casa donde se torturó y asesinó al agente.
Antes de su captura en Honduras, Matta había protagonizado una espectacular fuga de la cárcel Modelo de Bogotá, Colombia, en marzo de 1986, con ayuda de al menos doce guardias penitenciarios. Fue detenido por las autoridades colombianas tras un pedido de extradición de EE.UU.
Reacciones y contexto actual
El abogado hondureño Marlon Duarte confirmó que la familia de Matta tramita su retorno inmediato. “El juez concluyó que ha cumplido su condena, y se ha ordenado su liberación por razones humanitarias”, explicó.
Desde prisión, en 2022, Matta dirigió una carta a la presidenta Xiomara Castro, en la que pedía ayuda para regresar a su país. En el documento denunció que su entrega en 1988 fue un “secuestro en violación flagrante” de la Constitución hondureña.
La Fiscalía estadounidense ha interpuesto una apelación contra la liberación, pero la Oficina Federal de Prisiones cuenta con un plazo de 24 a 48 horas para proceder con su excarcelación.
El vicecanciller hondureño Tony García ha estado dando seguimiento al caso y realizando visitas al detenido durante su etapa final en la prisión federal.