El lago de Güija, entre El Salvador y Guatemala, registra un descenso considerable debido a la sequía extrema y la falta de lluvias.
El bajo nivel del agua dejó al descubierto estructuras rocosas que normalmente permanecen cubiertas. También se observan zonas de terreno seco y grietas.
Pobladores aseguran que el lago presenta un nivel inusualmente bajo. Según sus testimonios, ni siquiera en marzo habían observado una reducción similar.
La sequía deja al descubierto el fondo del lago
Las imágenes recientes muestran una reducción visible del espejo de agua. Además, permiten observar rocas que normalmente permanecen bajo la superficie.
El descenso coincide con las condiciones secas que afectan a varias zonas de Centroamérica. La falta de lluvias ha reducido el aporte de agua hacia distintos cuerpos de agua.
Un lago fronterizo
El lago de Güija se encuentra entre Santa Ana, en El Salvador, y Jutiapa, en Guatemala.
El cuerpo de agua tiene una superficie aproximada de 45 kilómetros cuadrados. Cerca del 74 % pertenece a El Salvador y el 26 % restante a Guatemala.
El lago tiene origen volcánico y forma parte de un complejo de humedales reconocido internacionalmente.
El bajo nivel refleja el impacto de la falta de lluvias
El descenso de Güija ocurre mientras el corredor seco de Centroamérica enfrenta un déficit de precipitaciones.
La reducción de las lluvias afecta ríos, lagos, lagunas y fuentes de agua subterránea en distintas zonas de la región.
En El Salvador también se han reportado descensos en otros cuerpos de agua, como la laguna de Olomega.
Las imágenes muestran un cambio visible en el paisaje
Varias cuentas y medios salvadoreños difundieron durante las últimas horas imágenes similares del lago.
Las fotografías muestran el fondo expuesto, rocas y sectores de terreno seco alrededor del cuerpo de agua.
El lago presenta variaciones naturales entre la época seca y lluviosa. Sin embargo, los pobladores señalan que el nivel actual resulta inusual incluso para esta temporada.






