La Fiscalía Adjunta de Género de Costa Rica confirmó el martes la apertura de una investigación vinculada con los expedientes judiciales de Jeffrey Epstein, por el presunto delito de abuso sexual contra una persona menor de edad. El proceso se encuentra en etapa inicial y, por ahora, no se han individualizado sospechosos.
“En respuesta a su solicitud, la Fiscalía Adjunta de Género informó que, por instrucciones del fiscal general, Carlo Díaz, se procedió a la apertura de una investigación relacionada con el tema de los ‘Archivos de Jeffrey Epstein’“, indicó el Ministerio Público en un comunicado oficial.
La causa se tramita bajo el número 26-000155-0994-PE en modalidad “contra ignorado”, lo que implica que aún no hay imputados formalmente identificados.
El ente fiscal precisó que la investigación se mantiene bajo reserva conforme al artículo 295 del Código Procesal Penal, normativa que protege la privacidad de las actuaciones durante la fase preparatoria.
“Por ahora, esta es toda la información que se puede brindar, en apego al artículo 295 del Código Procesal Penal”, concluyó la institución.
El fiscal general Carlo Díaz explicó que, conforme avance el proceso, se evaluará la conformación de un equipo especializado que podría incluir a jefaturas de fiscalías como Trata de Personas, Niñez y Adolescencia, así como la Oficina de Asesoría Técnica y Relaciones Internacionales (OATRI).
De acuerdo con antecedentes citados en el contexto del caso, parte de las comunicaciones asociadas a los denominados Archivos Epstein que mencionan a Costa Rica estarían relacionadas con la búsqueda de adolescentes de entre 14 y 16 años para mantener relaciones sexuales.
Esta situación fue confirmada por la Agencia Federal de Investigaciones (FBI) de Estados Unidos, que ejecutó una operación encubierta mediante una falsa agencia de viajes denominada Costa Rica Taboo Vacations.
Jeffrey Epstein, financiero estadounidense, fue acusado de liderar una red de explotación sexual de menores en varias propiedades en Nueva York y Florida. Murió en agosto de 2019 en una cárcel federal en Nueva York mientras esperaba juicio, en uno de los casos de mayor impacto en materia de delitos sexuales en Estados Unidos.







