Las investigaciones continúan en torno a la denominada “casa de la tortura”, localizada en la colonia El Mirador, zona 7 de Ciudad de Guatemala. Las autoridades buscan establecer la participación de más integrantes de una estructura criminal vinculada con al menos 17 asesinatos.
El inmueble fue localizado durante un megaoperativo realizado el 9 de septiembre. La Policía Nacional Civil y el Ministerio Público ejecutaron 56 allanamientos contra una organización relacionada con el Barrio 18.
En la vivienda también encontraron un altar dedicado a la santa muerte, una figura venerada por narcotraficantes y otros criminales.
Nuevas pruebas apuntan a más víctimas
Durante la inspección, los investigadores utilizaron luminol para detectar rastros de sangre dentro de la vivienda. El procedimiento permitió localizar múltiples indicios de violencia. Había, de acuerdo a informes preliminares, sangre en piso y paredes.
Además, los agentes encontraron una fosa clandestina en el patio. Los análisis forenses identificaron fragmentos óseos de personas que podrían estar entre las víctimas de la estructura.
Entre esos restos apareció una costilla perteneciente a Christopher Andrés Ruano García, alias “El Detex”. El hombre tenía un reporte de desaparición vigente.
El hallazgo permitió relacionar su caso con otros reportes de personas desaparecidas en el área metropolitana.
La disputa por drogas habría originado los crímenes
Las pesquisas apuntan a una disputa por el control del narcomenudeo en distintos sectores de la capital guatemalteca.
Según la investigación, varias víctimas llegaron al inmueble tras recibir invitaciones para supuestos negocios o reuniones. Una vez dentro, los integrantes de la estructura les impedían salir.
Los investigadores sostienen que las víctimas eran interrogadas bajo tortura y luego asesinadas. Después, los responsables trasladaban los cuerpos y los abandonaban envueltos en sábanas y plástico.
Las cámaras de videovigilancia cercanas ayudaron a reconstruir parte de esa operación. Los registros permitieron identificar vehículos utilizados durante el traslado de los cadáveres.
Teléfonos podrían aportar información sobre la estructura
Las autoridades también incautaron teléfonos celulares durante los allanamientos. Unidades especializadas de la Policía Nacional Civil analizan ahora esos dispositivos.
Los investigadores buscan recuperar llamadas, mensajes, videos y otros registros relacionados con los crímenes.
Parte de ese material podría mostrar comunicaciones entre los autores materiales y los responsables que permanecían recluidos en prisión.
La fiscalía también analiza otros indicios obtenidos durante los 56 allanamientos para determinar nuevas responsabilidades.
Tres capturados y cuatro notificados en prisión
El operativo dejó 3 personas capturadas en el inmueble. Además, las autoridades notificaron nuevos cargos a cuatro presuntos integrantes que ya estaban encarcelados.
Entre ellos figura Daniel Roberto Arias Figueroa, alias “El Enano”. El Ministerio Público lo señala como presunto líder operativo de la facción investigada.
Los señalados enfrentan cargos por asociación ilícita, plagio o secuestro, asesinato y terrorismo.
Mientras tanto, la Policía mantiene intervenciones en colonias cercanas, entre ellas Sakerty y El Amparo.
Los agentes también han retirado cámaras instaladas informalmente por pandillas. Esos equipos eran utilizados para vigilar los movimientos policiales y de grupos rivales.
La investigación continúa ahora con el análisis de las evidencias científicas, tecnológicas y documentales. Las autoridades también buscan ejecutar órdenes de captura pendientes contra otros integrantes de la estructura.
En Guatemala, en este año, al menos 65 cadáveres han sido encontrados envueltos en sábanas.
