La Organización Panamericana de la Salud (OPS) instó a las comunidades hondureñas a intensificar las medidas contra enfermedades que pueden propagarse rápidamente durante la temporada de lluvias.
Emilia Solís, representante del organismo, advirtió que la preparación del personal sanitario debe estar acompañada por acciones ciudadanas para reducir los focos de transmisión.
La Secretaría de Salud informó a comienzos de septiembre que el país ya había sobrepasado los 8,000 contagios de dengue y contabilizaba cuatro fallecimientos relacionados con la enfermedad.
Las autoridades señalaron que las lluvias en el norte y el almacenamiento de agua provocado por la sequía en otras zonas favorecen la aparición de criaderos del mosquito Aedes aegypti.
La preocupación también alcanza al sarampión. Honduras había confirmado tres infecciones y mantiene vigilancia especial por el brote en Guatemala, debido al intenso tránsito de personas entre ambos países.
El riesgo forma parte de una emergencia continental. Hasta el 1 de septiembre, la OPS registraba 55 muertes por sarampión en América: 36 ocurrieron en Guatemala, 18 en México y una en Bolivia.
La protección infantil continúa por debajo del nivel recomendado. Honduras cerró enero con coberturas de 85% en menores de un año y de 84% entre niños de un año, lejos del 95% necesario para fortalecer la inmunidad colectiva. Además, unos 19,000 menores no habían iniciado o completado su esquema contra el sarampión.
La OPS recomendó eliminar recipientes con agua estancada, limpiar patios y solares, revisar los carnés de vacunación y acudir a los centros de salud para completar las dosis pendientes. La respuesta comunitaria, sostuvo, será decisiva para contener ambas amenazas.
