Los usuarios del transporte público que viajan entre Antigua Guatemala y la Ciudad de Guatemala amanecieron este lunes sin servicio, luego de que los empresarios del sector suspendieran indefinidamente los recorridos por motivos de seguridad. La medida afecta a miles de pasajeros que utilizan diariamente esta conexión.
La suspensión se produce en medio de una escalada de violencia que golpea al transporte colectivo en Guatemala, un problema que vuelve a poner en evidencia los riesgos que enfrentan conductores, ayudantes y pasajeros en las carreteras del país.
Los transportistas informaron que la decisión responde a la falta de condiciones para operar con seguridad y señalaron que no reanudarán el servicio hasta contar con garantías por parte de las autoridades. La medida abarca la ruta que conecta Antigua Guatemala con la capital en ambos sentidos.
El impacto también alcanza al turismo y a la actividad económica. Antigua Guatemala, uno de los destinos más visitados de Centroamérica y Patrimonio Mundial de la UNESCO, depende en gran medida de esta ruta para el traslado de trabajadores, estudiantes, comerciantes y visitantes nacionales e internacionales.

La suspensión se suma a la creciente preocupación por la inseguridad en el transporte público guatemalteco, un sector que durante años ha sido blanco de ataques armados, amenazas y extorsiones atribuidas a estructuras criminales. Estos hechos han provocado interrupciones del servicio en distintas regiones del país.
Mientras tanto, los usuarios deberán recurrir a alternativas de transporte privado o colectivo informal, con mayores costos y tiempos de traslado, a la espera de que las autoridades y los empresarios logren restablecer el servicio bajo condiciones que garanticen la seguridad.







