Honduras enfrenta una paradoja migratoria en 2026: mientras las deportaciones desde Estados Unidos aumentan con fuerza y ya superan las 23,000 personas retornadas, el dinero enviado por los hondureños en el exterior continúa creciendo y sostiene una parte clave de la economía nacional. El fenómeno refleja los desafíos sociales y económicos que persisten en el país y tiene implicaciones para toda Centroamérica.
El más reciente informe de la Secretaría de Relaciones Exteriores y Cooperación Internacional indica que 23,420 hondureños han sido deportados durante los primeros meses de 2026, lo que equivale a un promedio de 129 personas retornadas cada día. El aumento ocurre en un contexto de mayores controles migratorios y políticas más estrictas en Estados Unidos.
La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) reportó que el retorno de migrantes hondureños creció 43 % entre enero y mayo de 2026, en comparación con el mismo período del año pasado. La cifra confirma que Honduras continúa entre los países centroamericanos más afectados por las deportaciones.
Las autoridades hondureñas sostienen que la migración sigue impulsada principalmente por la falta de empleo, los bajos salarios y las limitadas oportunidades económicas. Estas condiciones mantienen el flujo de personas que buscan mejores condiciones de vida fuera del país, pese al endurecimiento de las políticas migratorias.

Comportamiento de remesas
Al mismo tiempo, las remesas continúan marcando récords. Entre enero y abril, los hondureños residentes en el extranjero enviaron 4,134.2 millones de dólares, un 14.3 % más que en el mismo período de 2025, consolidando estos recursos como uno de los principales motores de la economía nacional.
Los analistas consideran que esta tendencia refleja una realidad compartida por varios países de Centroamérica: mientras aumentan las deportaciones, las economías siguen dependiendo del aporte de sus migrantes.
Las autoridades monetarias hondureñas prevén que las remesas mantendrán su crecimiento en los próximos años, reforzando su papel como uno de los pilares de la estabilidad económica del país.







