Honduras entregó a El Salvador a una mujer acusada de extorsión agravada y presuntamente vinculada a la Mara Salvatrucha (MS-13), en un caso que refleja la cooperación regional contra el crimen organizado y uno de los delitos que más golpea a Centroamérica.
La extradición se concretó el jueves 26 de marzo en la frontera de El Amatillo, donde autoridades hondureñas entregaron a Ciria Griceli Figueroa Hernández, de 34 años, a la Policía Nacional Civil salvadoreña.
Figueroa Hernández era requerida por la justicia de El Salvador por el delito de extorsión agravada, con una orden de captura emitida en 2022 por un tribunal de San Salvador. Según las investigaciones, estaría vinculada al cobro ilegal de “renta” en zonas bajo control de la MS-13.
La extradición fue autorizada por la Corte Suprema de Justicia de Honduras y coordinada por la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), junto con la oficina de INTERPOL Honduras, como parte de los mecanismos de cooperación internacional.

La mujer había sido detenida el 30 de mayo de 2024 en Cantarranas, Francisco Morazán, tras activarse una notificación roja de INTERPOL. Su captura permitió avanzar en el proceso de traslado hacia El Salvador.
De acuerdo con las autoridades salvadoreñas, Figueroa Hernández deberá cumplir una condena de 10 años de prisión por el delito de extorsión agravada, uno de los crímenes que más afecta a comerciantes y comunidades en la región.
La extorsión sigue siendo un problema estructural en Centroamérica, donde redes criminales ejercen presión económica sobre la población. Casos como este evidencian el impacto regional del delito y la necesidad de coordinación entre países para enfrentarlo.






