El Gobierno de Honduras estudia la compra de drones fabricados en Ucrania como parte de su estrategia para fortalecer la seguridad fronteriza y combatir el narcotráfico, una de las principales amenazas que enfrenta el país centroamericano, confirmó el presidente hondureño, Nasry Asfura.
El mandatario confirmó la iniciativa tras visitar la semana pasada a su homólogo ucraniano, Volodímir Zelenski, quien ofreció cooperación en materia de tecnología militar y sistemas de drones desarrollados durante la guerra entre Ucrania y Rusia.
Asfura explicó que estos equipos podrían utilizarse para vigilar zonas de difícil acceso y apoyar las operaciones de las fuerzas de seguridad contra las estructuras criminales que operan en el país.
“Estamos hablando de drones para proteger nuestras fronteras, para resguardarlas de manera eficiente y para combatir el crimen organizado con equipos de alta tecnología”, afirmó el mandatario durante declaraciones ofrecidas en Ciudad de Panamá, donde participa en la Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA).
El gobernante añadió que Ucrania posee experiencia tecnológica que podría contribuir significativamente a reforzar la seguridad nacional hondureña.
“Ucrania puede ayudarnos mucho a fortalecer aún más nuestras fronteras y combatir el narcotráfico”, señaló.
Desde la invasión rusa iniciada en 2022, Ucrania se ha convertido en una referencia mundial en el desarrollo y utilización de drones para vigilancia, reconocimiento y operaciones militares de largo alcance, lo que ha impulsado importantes avances en ese sector tecnológico.
Durante el encuentro con Asfura, Zelenski destacó la experiencia acumulada por su país en esta materia. Según indicó, Ucrania se encuentra entre las naciones con mayores capacidades en tecnologías militares y sistemas no tripulados.
La posible adquisición ocurre en momentos en que Honduras continúa enfrentando graves desafíos vinculados al narcotráfico, las pandillas y el crimen organizado. El país ha sido históricamente utilizado como corredor para el traslado de cocaína desde Sudamérica hacia Norteamérica.
Además, las autoridades han detectado en los últimos años plantaciones de coca y laboratorios clandestinos para el procesamiento de droga en zonas remotas, una situación que ha incrementado la preocupación por la expansión de estas actividades ilícitas dentro del territorio nacional.
Asfura señaló que los drones no solo podrían utilizarse para fines de seguridad, sino también para actividades civiles como la agricultura, ampliando así las aplicaciones de esta tecnología dentro del país.
