Las mujeres concentran la mayoría de las capturas por extorsión registradas en Guatemala durante 2026. Datos de la Policía Nacional Civil indican que, hasta mediados de junio, 387 mujeres habían sido detenidas por este delito, frente a 331 hombres.
La cifra representa el 54 % de las 718 capturas vinculadas a casos de extorsión realizadas este año, un fenómeno que ha llamado la atención de las autoridades y especialistas en seguridad.
La extorsión sigue siendo uno de los delitos que más afecta a comerciantes, pequeños empresarios y transportistas, sectores que con frecuencia denuncian amenazas y cobros ilegales por parte de estructuras criminales.
Según las investigaciones, las pandillas han incrementado el uso de mujeres para recolectar dinero, vigilar a las víctimas y coordinar actividades relacionadas con las redes de extorsión.
Las autoridades consideran que esta modalidad busca reducir sospechas y dificultar el trabajo de seguimiento de las fuerzas de seguridad, al tiempo que evidencia cambios en las dinámicas de reclutamiento de las organizaciones criminales.
Guatemala ha intensificado los operativos contra estos grupos mediante allanamientos y capturas, mientras expertos advierten que las estructuras delictivas continúan adaptando sus métodos para mantener una de sus principales fuentes de financiamiento ilícito.
