Guatemala y Honduras concentraron cerca de un tercio de los vuelos de deportación realizados desde Estados Unidos durante julio de 2026, en medio de un aumento de las expulsiones aéreas impulsadas por la administración del presidente Donald Trump, según el último informe mensual de ICE Flight Monitor, un proyecto de Human Rights First.
Estados Unidos realizó al menos 329 vuelos de deportación hacia 37 países durante julio, un 14 % más que en junio y un 59 % por encima de julio de 2025. Guatemala y Honduras representaron conjuntamente alrededor del 33 % de esas operaciones, lo que coloca a Centroamérica entre los principales destinos de las deportaciones aéreas estadounidenses.
Guatemala registró un récord mensual de 63 vuelos, un aumento del 58 % respecto a junio, equivalente a 22 operaciones adicionales. El incremento convirtió al país centroamericano en uno de los principales receptores durante el mes, solo por detrás del fuerte volumen de vuelos hacia México, que acumuló 128 y representó casi el 40 % del total.
Honduras también mantuvo una participación importante, aunque el número total de vuelos hacia ese país disminuyó un 17 % respecto a julio de 2025. Una particularidad fue el uso de aeronaves militares estadounidenses: los vuelos de deportación en estos aviones se reanudaron en junio y, hasta finales de julio, se contabilizaron al menos 25 operaciones con destino a Honduras, 12 durante junio y otras 13 en julio.
Centroamérica también figuró entre los destinos de las denominadas deportaciones a terceros países, mediante las cuales Estados Unidos traslada a personas hacia naciones distintas a las de su nacionalidad. ICE Flight Monitor contabilizó un récord de 18 vuelos de este tipo hacia 10 países durante julio, incluyendo por primera vez a Belice y nuevas operaciones hacia Costa Rica y Panamá.
Human Rights First cuestionó esta modalidad al señalar que entre los trasladados hay personas que no mantienen vínculos con los países receptores e incluso algunas que habían obtenido protecciones de jueces migratorios estadounidenses. El organismo sostiene que estos procedimientos pueden exponer a los afectados a riesgos y dificultar el ejercicio de sus derechos durante los procesos migratorios.
El incremento regional ocurrió dentro de una expansión más amplia de las operaciones migratorias. El 30 de julio se contabilizaron 22 vuelos de deportación en una sola jornada, el número diario más alto registrado por ICE Flight Monitor desde que comenzó su seguimiento independiente en 2020. Además, durante julio hubo 1,363 vuelos internos utilizados para trasladar migrantes entre 61 ciudades estadounidenses, también un récord mensual desde el inicio del monitoreo.
El informe muestra así un papel creciente de Centroamérica dentro de las operaciones de deportación de Estados Unidos: Guatemala alcanzó su mayor cantidad mensual de vuelos, Honduras recibió deportaciones incluso mediante aeronaves militares y Belice, Costa Rica y Panamá aparecieron entre los destinos utilizados para traslados a terceros países durante julio.
