Guatemala mantiene encendidas las alertas por la desnutrición infantil. En lo que va de 2026, las autoridades contabilizan 15,454 casos de desnutrición aguda en menores de cinco años.
Del total detectado hasta la semana epidemiológica 36, 2,678 casos fueron clasificados como graves. Esto representa alrededor del 17% de los niños afectados.
Las autoridades confirmaron además 34 muertes de menores de cinco años en las que la desnutrición aguda fue determinada como causa básica o asociada al fallecimiento.
El impacto se concentra especialmente en tres departamentos. Alta Verapaz registra nueve fallecimientos, mientras Huehuetenango y San Marcos suman siete cada uno. Juntos concentran 23 de las 34 muertes confirmadas.

La cifra todavía podría aumentar. Salud recibió informes de 199 muertes de menores de cinco años vinculadas inicialmente con desnutrición aguda. Hasta ahora, 34 fueron confirmadas, 122 descartadas y otras 43 siguen bajo análisis.
El problema ocurre en medio de una crisis alimentaria más amplia. La SESAN estimó que 3,2 millones de personas, cerca del 17% de la población guatemalteca, enfrentarían niveles de Crisis alimentaria o superiores entre julio y septiembre.
La sequía también golpeó la producción agrícola. Las autoridades reportaron 138 municipios con pérdidas de cultivos y más de 236,000 familias afectadas, después de períodos de hasta 52 días sin lluvia en algunas zonas.
La combinación de sequía, precios elevados de los alimentos, pérdida de cultivos y menores reservas de granos básicos aumenta la presión sobre los hogares más vulnerables. Alta Verapaz figura entre los territorios más golpeados, junto con zonas del Altiplano Occidental y el Corredor Seco.







