Guatemala recibió a 35,530 migrantes retornados entre el 1 de enero y el 16 de julio de 2026, según datos del Instituto Guatemalteco de Migración (IGM). Los connacionales fueron deportados desde Estados Unidos y México en un total de 303 vuelos y 265 autobuses.
Del total de personas atendidas, 31,338 corresponden a hombres y 3,322 a mujeres. Además, el IGM reportó el retorno de 549 niñas, niños y adolescentes acompañados, 321 menores no acompañados y 340 unidades familiares que ingresaron nuevamente al país durante ese período.
Huehuetenango fue el departamento con el mayor número de migrantes retornados, al registrar 7,000 personas. Le siguieron San Marcos con 5,202; Quiché con 3,690; Quetzaltenango con 2,506 y el departamento de Guatemala con 1,961 connacionales deportados.
Las estadísticas del IGM también reflejan que mayo fue el mes con mayor cantidad de retornos, al contabilizar 4,929 personas que regresaron al país procedentes de Estados Unidos y México.
Al llegar a Guatemala, los migrantes fueron trasladados a los centros de recepción ubicados en la zona 13 de la Ciudad de Guatemala y en Tecún Umán, San Marcos. En ambos puntos recibieron atención médica, alimentación, apoyo psicosocial y orientación sobre los servicios disponibles para facilitar su reintegración.
Las personas que deciden continuar con el proceso de asistencia son incorporadas al programa Plan Retorno al Hogar, una estrategia que busca facilitar el acceso a oportunidades laborales, educativas y de emprendimiento para apoyar su reincorporación a las comunidades de origen.
“El plan es producto de la coordinación interinstitucional para facilitar el acceso a oportunidades de empleo, educación, emprendimiento y otros servicios que apoyen los procesos de reintegración”, destacó el Instituto Guatemalteco de Migración.
Las autoridades migratorias indicaron que el programa forma parte de las acciones impulsadas para brindar acompañamiento integral a los connacionales retornados, en un contexto en el que las deportaciones desde Estados Unidos y México continúan representando uno de los principales desafíos sociales y económicos para el país.







