El Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (Mspas) de Guatemala amplió la vacunación contra el sarampión hacia empresas y espacios de alta concentración, como parte de las medidas para contener el brote más severo en 30 años. La estrategia surge en un contexto alarmante, donde el país acumula más de 5,000 casos y se ubica como el segundo con mayor incidencia en las Américas, solo detrás de México.
Las autoridades sanitarias confirmaron recientemente la muerte de cuatro bebés a causa del virus, tras reportarse nuevos fallecimientos en los departamentos de Quiché y Totonicapán.
La Organización Panamerica de la Salud (OPS) registra el mayor número de casos en las Américas en 2026 se ha registrado en México, seguido de Guatemala, Estados Unidos y Canadá.
Según datos oficiales, más de la mitad de los contagios se concentran en el departamento de Guatemala, lo que ha motivado el refuerzo de las acciones en zonas con alta densidad poblacional.
El plan de vacunación incluye la aplicación del biológico en empresas, centros comerciales, terminales de buses, mercados, iglesias y empresas, así como en personal de guarderías y centros educativos públicos y privados.
Además, la inmunización continúa en hospitales, centros y puestos de salud en todo el territorio nacional, como parte de una cobertura integral.
“El plan es fundamental para bloquear el incremento en el número de casos, principalmente, en áreas de mayor concentración”, afirmó Edgar Santos, de la Dirección de Epidemiología del Mspas.
El análisis epidemiológico indica que los más afectados son los bebés menores de 12 meses, seguidos por jóvenes entre 20 y 29 años.
Especialistas advierten que el sarampión representa un mayor riesgo para niños menores de cinco años, debido a que su sistema inmunológico aún está en desarrollo.
Por ello, las autoridades recomiendan verificar el esquema de vacunación de los menores y acudir a centros de salud ante síntomas como fiebre alta, sarpullido, tos, secreción nasal o conjuntivitis.
El Gobierno insiste en que la ampliación de la vacunación es clave para frenar la propagación del virus y evitar más complicaciones en la población vulnerable.
Además de Guatemala, Belice, El Salvador y Costa Rica han confirmado casos de la sarampión en Centroamérica.
