Guatemala avanza en la construcción de nuevas cárceles de máxima seguridad como parte de una estrategia para recuperar el control de las prisiones, enfrentar el hacinamiento carcelario y corregir fallas históricas del sistema penitenciario. Así lo expuso el presidente Bernardo Arévalo, al detallar las medidas impulsadas por su gobierno.
Arévalo informó que el Estado construye 2 cárceles de máxima seguridad. Una se ubicará en Escuintla y la otra en Izal. Según explicó, la arquitectura penitenciaria responde a criterios diseñados para evitar prácticas que facilitaron la pérdida de control en los centros penales.
“Estamos construyendo 2 cárceles de máxima seguridad (…) donde ya la arquitectura de la cárcel está pensada precisamente para evitar los problemas que han facilitado estas condiciones”, afirmó el mandatario.
La estrategia busca reforzar la seguridad penitenciaria y limitar el poder interno de estructuras criminales dentro de las prisiones.
Diagnóstico del sistema penitenciario
El presidente señaló que, durante años, el Estado permitió que los reos controlaran las cárceles. Según Arévalo, esta decisión buscó evitar conflictos, pero derivó en una renuncia efectiva de la autoridad.
“Durante mucho tiempo en nuestro país, el Estado decidió que para no tener problemas en las cárceles, le iba a dejar el control de las cárceles a los reos”, dijo.
Arévalo relató que, al asumir funciones en 2024, visitó un centro conocido entonces como Infiernito. Allí, aseguró, encontró condiciones incompatibles con una prisión de alta seguridad.
“Encontramos una cárcel que supuestamente era de alta seguridad, donde había un zoológico, una piscina y terminales de internet al lado de las camas”, explicó.
Hacinamiento y crimen organizado
Otro de los ejes señalados por el Gobierno es el hacinamiento en las cárceles, especialmente en centros que albergan maras, pandillas y reos por narcotráfico. Según Arévalo, estas condiciones facilitan la compra de voluntades y el mantenimiento de privilegios ilegales.
🟠 #BrevesTGW | El presidente @BArevalodeLeon indicó que están construyendo dos cárceles, donde la arquitectura está pensada para evitar la pérdida de control de las mismas. pic.twitter.com/jemmhxXQyQ
— 📻 Radio TGWTV (@RadioTGWTV) February 5, 2026
“Uno de los principales problemas es el hacinamiento que existe en las cárceles”, indicó. Añadió que esta situación afecta la capacidad del Estado para ejercer control efectivo.
El presidente también mencionó la presencia de armas, drogas y otros ilícitos como parte de un problema institucional que requiere solución estructural.
Recuperación progresiva del control
Arévalo subrayó que el objetivo central es retomar el control de las cárceles. Para ello, el Gobierno impulsa procesos de intervención y reorganización. Uno de los primeros pasos fue el cambio de enfoque en el centro conocido como Infiernito, ahora llamado Renovación.
“Empezamos con Infiernito, que pasó a llamarse Renovación. Esto no se logra de la noche a la mañana, pero estamos avanzando”, afirmó.
Según el mandatario, la recuperación del sistema penitenciario es un proceso gradual que requiere inversión, reformas y nuevas infraestructuras.
Violencia y pandilleros en prisiones
Las declaraciones de Arévalo, dadas a Radio TGWTV, fueron en el contexto del estado de sitio, decretado el 18 de enero tras una serie de violentos ataques que dejaron 11 policías muertos.
Un día antes, el cabecilla principal de la pandilla 18, Aldo Dupie Ochoa Mejía, conocido como ‘Lobo’, fuera sometido por las autoridades en la risión en la que cumple una condena de 80 años de prisión por varios asesinatos.
La eliminación de una serie de privilegios desató la ola de violencia de un fin de semana sangriento.







