Centroamérica atraviesa un episodio climático inusual marcado por vientos intensos, bajas temperaturas y daños materiales en varios países. El fenómeno, asociado a frentes fríos y a una masa de aire de alta presión proveniente del norte, ocurre en un contexto global de alteraciones atmosféricas que también incluyen el acelerado calentamiento del Ártico.
Guatemala sufrió impactos importantes tras la llegada del frente frío número 12. Se registraron cortes de energía, caída de ramas y árboles, así como afectaciones en viviendas y carreteras.
Además, Guatemala reportó temperaturas mínimas que en días recientes descendieron hasta los -3 grados centígrados en áreas altas, rompiendo registros históricos y marcando una diferencia considerable frente a 2023.
En El Salvador, las autoridades reportaron ráfagas de entre 50 y 80 kilómetros por hora, acompañadas de un descenso significativo en las temperaturas mínimas. En algunas zonas altas, los termómetros bajaron a niveles poco comunes para la región, mientras Protección Civil emitió recomendaciones ante el riesgo de caída de árboles, afectaciones en techos y posibles complicaciones respiratorias en población vulnerable.

En Honduras, el frente frío número 37 dejó lluvias, oleaje elevado en el Caribe y ráfagas que alcanzaron los 93 kilómetros por hora en el norte y occidente. En departamentos del occidente hondureño, las temperaturas bajaron hasta los 8 y 9 grados centígrados, cifras inusuales para un país tropical.
De acuerdo con Ricardo Navarro, del Centro Salvadoreño de Tecnología Apropiada (CESTA), el fenómeno está vinculado a un aumento de energía en la atmósfera que intensifica las ondulaciones del vórtice polar o corriente en chorro, ubicada alrededor de los 60 grados de latitud norte.
Cuando este sistema se debilita o se ondula con mayor fuerza —alcanzando velocidades de hasta 300 o 400 kilómetros por hora— permite que masas de aire frío desciendan hacia latitudes más bajas, incluyendo Centroamérica.

Cambio climático
Mientras la región enfrenta frío extremo, el Ártico continúa registrando temperaturas más cálidas de lo habitual y pérdida acelerada de hielo marino. Según Climate Central, el Índice de Cambio Climático determinó que las temperaturas registradas en febrero fueron excepcionalmente raras debido al calentamiento global.
La científica Kristina Dahl advierte que, aunque la relación exacta entre el debilitamiento del vórtice polar y el cambio climático sigue en estudio, este tipo de eventos podría repetirse, alternando frío intenso con olas de calor en los próximos meses, en un año que se perfila como uno de climas extremos para la región.







