Un grupo de jóvenes científicos panameños ha logrado un avance significativo en el conocimiento de la vida microscópica del Canal de Panamá, al identificar nuevas especies de plancton que podrían convertirse en herramientas esenciales para monitorear los efectos del cambio ambiental en uno de los cuerpos de agua más estratégicos del país.
Este trabajo forma parte de un proyecto financiado por la Secretaría de Ciencia y Tecnología, desarrollado por el Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI) y la Universidad de Panamá (UP), que ha permitido estudiar con rigor la dinámica estacional y espacial del plancton en la vía interoceánica.
La investigación, titulada Patrones estacionales en la comunidad planctónica y parámetros físico-químicos a lo largo del Canal de Panamá, capacitó a siete universitarios en el uso de técnicas modernas para identificar y cuantificar fitoplancton y zooplancton.
Como resultado, lograron documentar 76 especies de fitoplancton y 39 de zooplancton, incluidas varias que nunca habían sido registradas en las aguas del Canal. Este conocimiento abre una ventana a la comprensión de la salud ecológica del sistema hídrico del que depende buena parte del tráfico marítimo mundial.
El análisis de estas comunidades microscópicas es particularmente relevante porque el plancton funciona como un indicador altamente sensible del cambio ambiental.

Su presencia, abundancia o desaparición responde de manera casi inmediata a variaciones en la calidad del agua, en la temperatura o en los niveles de nutrientes. Por ello, el estudio ofrece una herramienta científica de gran valor para anticipar alteraciones en los ecosistemas, detectar problemas antes de que escalen y orientar estrategias de manejo sostenible del Canal y de los recursos de agua dulce asociados.
Más allá de su rol como organismos que sostienen la base de la cadena alimentaria, los cambios en la composición del plancton tienen efectos directos en las poblaciones de peces y otras especies acuáticas. Rastrear con precisión esas variaciones ofrece un panorama temprano de posibles desequilibrios ecológicos.
Rachel Collin, científica del STRI y líder del proyecto, destacó que esta investigación no solo genera datos fundamentales, sino que construye capacidades científicas dentro del país.
“Este proyecto construyó la capacidad local en monitoreo ambiental y ecología molecular, ya que los estudiantes midieron la diversidad y la abundancia de plancton en múltiples sitios a lo largo del Canal”, dijo Collin.
Con estos resultados, Panamá refuerza su capacidad para vigilar uno de sus ecosistemas vitales y se posiciona a la vanguardia regional en el estudio del plancton como herramienta para entender y anticipar los impactos del cambio ambiental.







