El FBI anunció este miércoles una recompensa de hasta $50,000 por información que permita localizar y detener al hondureño Héctor Vicente Paguada Paguada, de 38 años, acusado de asesinar a una mujer y su hija hace dos años en Irving, Texas, frente a un niño de cinco años.
Las víctimas fueron identificadas como Juana Medina Rodríguez, de 55 años, y su hija Nayeli Bolaños Medina, de 23. Ambas recibieron varios disparos la noche del 19 de enero de 2024 en una vivienda ubicada en West Irving Boulevard. Rodríguez murió en el lugar, mientras que Medina falleció posteriormente en un hospital.
Investigadores identificaron a Paguada como sospechoso después de entrevistar a testigos y familiares y revisar grabaciones de video. Posteriormente, un gran jurado del condado de Dallas lo acusó de asesinato capital por presuntamente disparar intencionalmente contra ambas mujeres.
Las autoridades creen que Paguada comenzó a huir del norte de Texas pocas horas después del crimen y posteriormente viajó a Honduras con ayuda de familiares y amigos. Cuatro personas fueron arrestadas bajo sospecha de colaborar para que evadiera a las autoridades.
“Héctor Paguada sigue prófugo de la justicia y creemos que alguien sabe dónde está”, afirmó el jefe de la Policía de Irving, Derick Miller. “Hoy es la oportunidad para que alguien con información haga lo correcto y nos ayude a cerrar este caso”.
La Policía todavía no determina el motivo del doble homicidio, aunque señaló que Paguada y Medina mantenían una relación sentimental y que los investigadores recibieron informes de altercados entre ambos antes de los asesinatos. Las autoridades consideran que el sospechoso continúa en Honduras, país donde nació y mantiene vínculos familiares.
“Necesitamos que la gente presente cualquier información que tengan sobre el posible paradero del señor Paguada”, declaró Joe Rothrock, agente especial a cargo de la oficina del FBI en Dallas. Paguada también habría utilizado los nombres de Héctor Antonio Matute y Héctor Martínez.
Una orden estatal de arresto contra Paguada fue emitida días después de los homicidios y en febrero de 2024 se giró una orden federal por huida ilegal para evitar ser procesada. La Fiscalía del condado de Dallas no solicitará la pena de muerte, por lo que una eventual condena por asesinato capital podría significar hasta cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.







