El exfutbolista guatemalteco Pedro Julio Samayoa Moreno fue detenido en Estados Unidos junto a su madre y su hermano, señalados por su presunta participación en el asesinato de Claudina Isabel Velásquez Paiz, ocurrido en 2005.
La captura fue ejecutada por agentes migratorios en el estado de Georgia, donde los tres permanecen en un centro de detención a la espera de ser deportados a Guatemala.
Según el Ministerio Público, las detenciones fueron posibles gracias a la activación de alertas internacionales que permitieron ubicar a los implicados, quienes habían sido declarados en rebeldía.
“Dichas personas son requeridas por la justicia guatemalteca por su presunta vinculación con el asesinato de Claudina Isabel Velásquez Paiz, ocurrido en el 2005. En el 2025, la fiscalía logró que fuesen declaradas en rebeldía, y se giraron las órdenes de aprehensión en su contra por los delitos de asesinato, obstaculización a la acción penal y falso testimonio”, indicó la Fiscalía.

El caso se remonta al 12 de agosto de 2005, cuando Claudina Velásquez, de 19 años, desapareció tras asistir a una fiesta en Ciudad de Guatemala.
Un día después, su cuerpo fue hallado en un terreno baldío con señales de violencia, en un crimen que generó conmoción y denuncias por falta de investigación adecuada.
De acuerdo con informes judiciales, Samayoa era amigo de la víctima y estuvo con ella la noche de su desaparición, aunque en ese momento no figuraba como sospechoso.
Las investigaciones posteriores incluyeron declaraciones de familiares y testigos, así como nuevas líneas que derivaron en las órdenes de captura emitidas en 2025.

El proceso judicial también involucra a otros miembros de la familia, acusados de encubrimiento y de obstaculizar la acción penal. En concreto su madre, Zully Moreno Barbier, y su hermano, Eduardo Alejandro Samayoa Moreno. Los tres se encuentran recluidos en un centro de detención migratoria de Georgia, en EEUU, a la espera de su deportación a Guatemala, donde la justicia los declaró en rebeldía en el proceso.
La Corte Interamericana de Derechos Humanos condenó al Estado de Guatemala por la falta de diligencia en la investigación del caso, lo que evidenció fallas estructurales en la justicia.
El caso de Claudina Velásquez sigue sin esclarecer completamente los motivos del crimen, más de dos décadas después de ocurrido.
Las autoridades guatemaltecas gestionan ahora la deportación de los detenidos para que enfrenten la justicia en su país.







