Una madre hondureña y su hija de 5 años, ciudadana estadounidense, fueron deportadas el domingo 11 de enero desde Estados Unidos hacia Honduras, menos de una semana después de haber sido arrestadas por agentes de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), tras una notificación de la Policía de Austin (APD) a las autoridades federales.
La organización Grassroots Leadership, con sede en Austin, confirmó el lunes la deportación de Karen Gutiérrez Castellanos y su hija Génesis Ester Gutiérrez Castellanos, ambas retenidas previamente en un hotel en San Antonio mientras se concretaban los trámites migratorios.
Según denunció el grupo defensor, Karen fue instruida por las autoridades a no revelar su ubicación, con el fin de evitar la intervención de medios de comunicación y organizaciones comunitarias. La madre llamó a sus familiares el mismo domingo para informar que ya se encontraban en territorio hondureño.
“La familia está devastada ahora que han sido separadas por un sistema migratorio cruel que se empeña en destrozar familias”, señaló Grassroots Leadership a través de su cuenta en Instagram. “La comunidad también llora su pérdida”.
Génesis, nacida en Estados Unidos, tiene ciudadanía estadounidense, por lo que su deportación junto a su madre ha generado indignación entre organizaciones que defienden los derechos de los migrantes. El caso ha reavivado el debate sobre las prácticas de ICE y la colaboración de agencias locales con las autoridades federales en operativos migratorios.
Hasta el momento, no se ha emitido un pronunciamiento oficial por parte del gobierno de Estados Unidos respecto a la legalidad de la deportación de una menor nacida en el país, ni sobre el proceso bajo el cual ambas fueron removidas del territorio.







