La dictadura de Nicaragua anunció la excarcelación de 2,000 reos comunes con sentencia firme por variados delitos, quienes pasarán al régimen de convivencia familiar en sus hogares.
La medida se ejecutará en conmemoración del 47 aniversario de la revolución sandinista, que se celebrará el próximo 19 de julio.
Rosario Murillo, la codictadora y vocera, informó que este beneficio legal se otorgará en actos simultáneos celebrados en las ocho prisiones del país centroamericano, incluyendo “La Modelo”, el mayor centro penitenciario nacional, ubicado muy cerca de Managua.
Con este nuevo grupo, la cifra de reclusos comunes liberados asciende a 6.400 en lo que va del año.
Las anteriores excarcelaciones masivas coincidieron con el Día de la Madre Nicaragüense, la Semana Santa y el Día Nacional de la Reconciliación y la Paz, 18 de Abril, cuando la oposición conmemora las masacres sandinistas de 2018.
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Impacto en la seguridad ciudadana
Durante el transcurso de los últimos diez años, las autoridades nicaragüenses han otorgado este beneficio a un total de 55.164 reos.
Según los datos oficiales del Ministerio del Interior, apenas un siete por ciento ha reincidido en la comisión de delitos. El año pasado, la cifra alcanzó un récord de 9,900 condenados devueltos a sus casas antes de cumplir la pena.
Sin embargo, esta práctica sistemática genera una fuerte alarma en Nicaragua, que se extiende a toda la región centroamericana.
Organizaciones civiles y movimientos feministas argumentan que las liberaciones masivas, al ejecutarse sin programas efectivos de rehabilitación, inciden de forma directa en el aumento de los feminicidios y la delincuencia general, deteriorando notablemente la tranquilidad pública nacional.
Países de la región, como Costa Rica y Honduras, han manifestado el temor de que los ex convictos huyan a sus territorios.







