La Dirección General de Migración y Extranjería (DGME) de la dictadura de Nicaragua endureció los requisitos para tramitar la autorización de salida del país de menores de 18 años al eliminar las visas múltiples de larga duración, a la par de otros cambios que entorpecen esas gestiones.
El régimen sandinista estableció como obligatoria la comparecencia física de madres y padres en Managua e imponer nuevas condiciones para las familias con progenitores residentes en el extranjero.
Los cambios, anunciados a los medios de la familia Ortega Murillo por la inspectora Jennifer Pérez, jefa del Departamento de Visa y Entrega de la DGME, entraron en vigor de forma inmediata.
Según explicó la funcionaria a los medios oficialistas, las nuevas ordenanzas se aplican incluso cuando el menor viaja acompañado por su padre y su madre.
Visas de tiempo limitado
La principal modificación consiste en la eliminación de las visas múltiples que anteriormente podían tener vigencias de tres meses, seis meses o un año.
A partir de ahora, las autoridades únicamente emitirán una visa ordinaria válida para una sola salida del territorio nacional y con una vigencia máxima de 30 días.
De esta forma, las familias que deseen realizar un nuevo viaje deberán repetir el trámite completo y gastar de nuevo en los pasajes y documentos para obtener una nueva autorización.
La DGME también estableció que ambos progenitores deberán presentarse personalmente en la sede central del organismo, en Managua, para solicitar el permiso.
Esta medida deja sin efecto la flexibilidad que permitía gestionar el proceso mediante poderes notariales en la mayoría de los casos y sobre todo en los departamentos.
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Control migratorio
Las nuevas disposiciones también afectan a las familias separadas por la migración. Si uno de los progenitores reside fuera de Nicaragua, será obligatorio presentar un certificado de movimientos migratorios de esa persona.
Cuando ambos padres vivan en el extranjero, un tercero podrá realizar la gestión únicamente mediante un poder especial emitido en el país de residencia y debidamente apostillado.
Las autoridades mantuvieron como requisitos la partida de nacimiento del menor, copia del pasaporte, documentos de identidad de ambos padres y el permiso notarial original.
Aunque la DGME aseguró que la visa ordinaria seguirá siendo gratuita y que el trámite podrá resolverse el mismo día, las nuevas exigencias suponen un mayor control administrativo para las familias que planean viajar con niños y adolescentes.
