La detención de Francisco López Centeno, histórico tesorero del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), encendió las alarmas dentro del oficialismo por la intensa purga intensa.
Según reportes de La Prensa y Confidencial, a López Centeno lo detuvieron junto a algunos hijos y un general en retiro.
Ambos medios, citando fuentes cercanas al entorno político y empresarial sandinista, aseguran que policías detuvieron a López en su vivienda en Managua durante un operativo de madrugada.
Hasta el momento, el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo no ha confirmado ni desmentido la información.
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Auditorías y caída en desgracia
De acuerdo con las versiones publicadas, la detención está vinculada a una investigación interna sobre el manejo de bienes y recursos del FSLN.
La familia dictatorial buscaría el fin de aquellos bienes mal habidos que originalmente estuvieron bajo la administración de Bayardo Arce, exasesor presidencial condenado meses atrás por lavado de activos.
Las fuentes citadas indican que López no pudo explicar el destino de ciertos activos transferidos tras la caída de Arce.
Ello desencadenó en una auditoría sobre su gestión al frente de estructuras clave como Alba de Nicaragua S.A. (Albanisa), eje de la cooperación petrolera venezolana durante años.
El ex tesorero, considerado durante décadas un operador financiero clave del sandinismo, estuvo previamente bajo vigilancia domiciliaria antes de ser trasladado bajo custodia.
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Familia bajo presión
Los reportes también señalan la presunta detención de dos de sus hijos, en medio de tensiones con Laureano Ortega Murillo, principal operador económico del régimen en sus negocios corruptos.
Según estas versiones, desacuerdos por negocios vinculados a capital chino y manejo de activos habrían generado fricciones internas que precipitaron la caída de López.
Analistas interpretan estos hechos como parte de una purga más amplia dentro del FSLN, dirigida a desplazar a cuadros históricos y consolidar el control directo de la familia gobernante.
En ese contexto, la salida de figuras con décadas de lealtad al sandinismo marcaría un giro hacia una estructura más cerrada y familiar del poder político y económico en Nicaragua.
Antecedentes y sanciones
López Centeno fue sancionado por Estados Unidos en 2018 por presuntos actos de corrupción y lavado de dinero, al ser señalado como uno de los principales administradores de los fondos derivados de la cooperación venezolana.
Durante años, manejó miles de millones de dólares fuera del presupuesto estatal, consolidando una red financiera paralela que fortaleció al oficialismo.
Su eventual caída, de confirmarse, representaría uno de los golpes más significativos contra el núcleo histórico del sandinismo, en un momento en que el régimen enfrenta crecientes tensiones internas y externas.
Por ahora, el caso permanece rodeado de hermetismo, en línea con el patrón de detenciones opacas que ha caracterizado las recientes acciones del poder en Nicaragua.
