Un equipo de la Policía costarricense de Fronteras desmanteló un campamento de minería ilegal en el área del Cerro Conchuditas, en Costa Rica, donde se encontraron sacos con 100 toneladas de sedimentos para extraer oro. En la Asamblea Legislativa aún se discute el proyecto sobre minería.
En el Cerro Conchuditas se encontraron 100 toneladas de sedimento para extraer oro, aunque los responsables no estaban en el lugar, sí se encontraron 60 champas de plásticos tipo dormitorios, que funcionaban como centro de operaciones.
En los 20 kilómetros de terreno del campamento, los oficiales encontraron cinco plantas eléctricas, dos bombas de agua sumergibles y un rotomartillo, los cuales, se encontraban escondidos en bodegas subterráneas para mantenerlos ocultos.
En el terreno también se encontraron 40 piletas dedicadas a procesar el sedimentos extraído para sacar el oro. Las 100 toneladas de sedimentos fueron encontradas en unos 200 sacos apilados a lo largo del terreno.

El principal centro de minería ilegal es Crucitas, sin embargo, el área de explotación pasó de 900 kilómetros a 3,000 hacia el Cerro Conchuditas. En esa área se reportan ya más de 500 detenciones por minería ilegal, atribuida principalmente a nicaragüenses.
Mientras tanto, en la Asamblea Legislativa aún se discute el proyecto de ley para regular la extracción minera en la zona, la cual, la policía ha dicho es difícil de controlar por la gran extensión de terreno y el poco personal policial disponible para esas tareas.
En marzo, la Sala Constitucional de Costa Rica ordenó al gobierno tomar “medidas urgentes” para detener la minería ilegal en Crucitas y zonas aledañas por el grave daño ambiental que ha generado y la contaminación del agua en la zona con mercurio y el arsénico.







