El presidente de Honduras, Nasry Asfura y su homólogo de Estados Unidos, Donald Trump, mantendrán una reunión el próximo 7 de febrero, con el objetivo de reforzar sus alianzas estratégicas y definir una agenda común.
El encuentro se realizará en Mar-a-Lago, en Miami, y tendrá como eje central el fortalecimiento de la relación bilateral entre Honduras y Estados Unidos, con énfasis en seguridad regional, comercio e influencia de potencias extranjeras en la región.
La reunión marca un giro en la política exterior hondureña tras la llegada al poder de Tito Asfura, quien puso fin a la cercanía diplomática con China, Rusia e Irán impulsada por la administración anterior, y reorientó la estrategia internacional de Tegucigalpa hacia Washington.
Trump ha manifestado públicamente su respaldo político a Asfura, a quien considera un aliado clave en la defensa de la democracia en Centroamérica y en la contención de la influencia de China en la región, uno de los principales puntos que se abordarán durante la cita.
En la agenda también figuran coincidencias en materia de seguridad, intercambio de información y cooperación para evitar el avance de redes criminales y grupos considerados terroristas que operan en América Central, así como una postura común frente a los regímenes de Venezuela, Cuba y Nicaragua.
La reunión del 7 de febrero se desarrollará sin acceso a la prensa y con una agenda abierta, con el objetivo de sentar las bases de un programa conjunto que consolide la alianza estratégica entre Honduras y Estados Unidos en el actual escenario regional e internacional.
