Costa Rica registra en las últimas semanas un incremento de balaceras vinculadas a disputas entre bandas narco, especialmente en las provincias de San José y Cartago, por la lucha por el control de territorios para la venta de drogas.
De acuerdo con datos del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), al 25 de febrero San José contabiliza 37 homicidios y Cartago 17, muchos de ellos relacionados con pugnas por puntos estratégicos del comercio de estupefacientes.
El director interino del OIJ, Michael Soto, confirmó que “son disputas territoriales en la mayoría de los casos”, aunque matizó que no todos los crímenes responden a esa dinámica.
Por su parte, el ministro de Seguridad, Mario Zamora, señaló que se trata de “una pelea por el dominio de puntos de venta de drogas”, lo que explica la actual “dinámica homicida”.
Proyección anual
En lo que va de 2026 se reportan 112 homicidios, frente a 139 en la misma fecha de 2025, lo que supone una leve disminución.
Sin embargo, las autoridades prevén que el país podría cerrar el año con alrededor de 800 asesinatos, cifra similar a la de 2024 y 2025, los años más violentos en la historia reciente del país, ambos con más de 800 homicidios.
Soto reconoció un “recrudecimiento de la violencia” en zonas específicas, como Cartago y el sur de la capital, aunque insistió en que la tendencia general muestra una leve baja.

Balaceras recientes
Solo el martes 24 de febrero se registraron dos tiroteos y varios heridos en San José.
En Hatillo, cinco personas resultaron heridas tras una balacera cerca de la sede del Instituto Nacional de Aprendizaje (INA).
Horas después, en San Sebastián, un hombre murió y dos menores de edad resultaron heridos por impactos de bala.
La escalada de violencia consolida un escenario en el que el crimen organizado y el narcotráfico continúan desafiando la histórica imagen de Costa Rica como uno de los países más seguros de Centroamérica.







