El Gobierno de Costa Rica comenzó a aplicar un aumento en el Impuesto Selectivo de Consumo (ISC) para los vehículos eléctricos, una medida que generó debate tras el anuncio del ministro de Hacienda, Rodrigo Chaves.
Sin embargo, según la legislación vigente, la nueva tasa forma parte de un esquema de incremento gradual aprobado desde 2022.
El ministro informó que firmó el decreto que activa el siguiente tramo del cronograma establecido en la reforma a la Ley de Incentivos y Promoción para el Transporte Eléctrico.
Aunque inicialmente afirmó que la tasa pasaría del 6 % al 30 %, posteriormente precisó que desde esta semana empezó a cobrarse un 7,5 %, correspondiente a la reducción parcial de la exoneración prevista por la ley.

Impuestos escalonados
La reforma aprobada en 2022 estableció que durante los primeros tres años (2022, 2023 y 2024) los vehículos eléctricos estarían exentos en un 100 % del ISC.
A partir de entonces, la exoneración disminuiría de forma escalonada cada tres años hasta desaparecer por completo en 2034, cuando estos automóviles pagarán la tarifa general del 30 %, igual que el resto de los vehículos.
El calendario contempla que entre 2025 y 2027 los compradores paguen un 7,5 %; entre 2028 y 2030, un 15 %; entre 2031 y 2033, un 22,5 %; y desde 2034 el impuesto completo.

Golpe a industria china
El incremento gradual del ISC afectará principalmente a los fabricantes chinos, que dominan el mercado de los vehículos eléctricos en Costa Rica.
Las marcas de ese país concentran cerca del 70 % de los automóviles eléctricos que circulan en territorio costarricense y lideran las importaciones gracias a sus precios más competitivos y avances tecnológicos en baterías.
Además, China ya es el principal proveedor de vehículos nuevos del país, con el 38,8 % de las importaciones en 2025 (26.951 unidades) y 38 de las 70 marcas de automóviles de pasajeros disponibles en el mercado.
El aumento gradual del impuesto podría elevar el precio final de los modelos eléctricos de origen chino, que han impulsado la rápida expansión de la movilidad eléctrica en Costa Rica y han convertido al país en uno de los mercados más dinámicos de Centroamérica para esta tecnología.

Aclaración de empresarios
La Asociación Costarricense de Vehículos Eléctricos (Asomove) aclaró que no se trata de un nuevo impuesto, sino de la aplicación de un aumento previsto hace cuatro años.
Su directora ejecutiva, Silvia Rojas, afirmó que la organización respalda el retiro gradual de los incentivos, al considerar que las exoneraciones no deben ser permanentes y que la reducción del precio de las baterías y de los vehículos permitirá mantener el crecimiento del mercado.
Costa Rica ha sido uno de los países centroamericanos que más ha impulsado la movilidad eléctrica mediante incentivos fiscales, como parte de su estrategia para reducir emisiones y promover un transporte más limpio.







