La Ciudad de Guatemala fue incluida entre las 10 ciudades menos seguras del mundo por el Mapa de Riesgo 2026 elaborado por Safeture, líder global en tecnología de gestión de riesgos, en colaboración con la firma de inteligencia Riskline.
El informe evalúa condiciones de seguridad, médicas y logísticas a escala global, el cual señala que la capital guatemalteca enfrenta riesgos elevados debido a disturbios, actividad del crimen organizado y presencia de grupos militantes.
La lista de las ciudades consideradas más peligrosas para 2026 incluye a Kabul (Afganistán), Quetta (Pakistán), Port Moresby (Papúa Nueva Guinea), Dili (Timor), Mogadiscio (Somalia), Jartum (Sudán), Goma ( República Democrática del Congo), Puerto Príncipe, Caracas y Ciudad de Guatemala.
Según el reporte, estas urbes comparten altos niveles de inestabilidad política, violencia armada o debilidad institucional para contener actividades criminales.

Diez ciudades más seguras del mundo
En contraste, el estudio también identificó las diez ciudades más seguras para el próximo año, destacadas por sus bajas tasas de criminalidad, gobernanza eficiente y servicios públicos robustos. Estas son Abu Dhabi, Berna, Montevideo, Múnich, Ottawa, Perth, Reikiavik, Singapur, Tokio y Vancouver.
Jonas Brorson, director de Marketing de Safeture, explicó que el propósito del índice es ofrecer información útil para la toma de decisiones, no generar miedo.
“La conciencia del riesgo no debería ser sobre la creación de miedo, se trata de dar a la gente la claridad que necesitan para tomar buenas decisiones. Con el Mapa de Riesgos 2026, nuestro objetivo es simplificar la complejidad global y demostrar que incluso en tiempos de incertidumbre, la preparación y las herramientas digitales adecuadas pueden marcar una diferencia tangible”, dijo.
El informe subraya que los conflictos armados, las insurgencias y los disturbios civiles continuarán siendo los principales factores de riesgo en el mundo durante 2026. Países como Afganistán, Myanmar y Pakistán enfrentan niveles críticos de inseguridad debido a la actividad militante, tensiones fronterizas y limitado control gubernamental.
Asimismo, naciones como Sudán, Sudán del Sur, Ucrania, Haití, Venezuela, Ecuador y Somalia permanecen en zonas de “riesgo alto” por conflictos internos, violencia generalizada y fragilidad institucional.







