La boda de Kevin Marino Cabrera, embajador de Estados Unidos en Panamá, y Andrea Altamirano-Duque reunió a figuras clave de la política y la diplomacia. El evento se celebró el sábado 21 de marzo en la residencia del embajador, en Ciudad de Panamá.
Desde temprano, el ambiente combinó elegancia y discreción. Además, un operativo de seguridad controló el acceso mediante filtros estrictos para los invitados.
Poco a poco, familiares, amigos y representantes del ámbito político y social comenzaron a llegar. Así, la celebración tomó forma como uno de los eventos sociales más comentados del año.
Invitados de alto perfil y ambiente exclusivo
Entre los asistentes destacaron autoridades del gobierno panameño y figuras del entorno internacional. Llegaron el alcalde Mayer Mizrachi, el ministro de Seguridad Frank Ábrego y el contralor Anel Flores.
Más tarde, hizo su ingreso el presidente José Raúl Mulino junto a la primera dama Maricel Cohen. Su llegada reforzó el carácter institucional del evento.
Asimismo, participaron invitados del ámbito político de Estados Unidos, especialmente del estado de Florida. Esto consolidó la presencia de actores relevantes del entorno bilateral.
Música, cultura y una celebración vibrante
La boda mantuvo un estilo elegante con un enfoque cultural bien definido. La música en vivo marcó el ritmo de la noche desde temprano.
Sonaron temas clásicos y ritmos latinos. La orquesta incluyó piezas como “Guantanamera”, que conectaron con el ambiente festivo.
¡Goza Embajador Gozón!
Rabanes con Emilio Regueira también animaron la boda del embajador de EEUU en Panamá, Kevin Marino Cabrera y la panameña Andrea Altamirano Duque. La ceremonia fue el sábado en La Cresta.
El gringo bailó “Señorita a mi gusta su style” y “Si no tiene Bam… pic.twitter.com/xU9wvuxEXw— barriosdurospanama (@BarriosDurospty) March 22, 2026
Además, artistas reconocidos animaron la velada. El dúo Samy y Sandra Sandoval y la banda Los Rabanes aportaron energía a la celebración. La fiesta también incluyó presentaciones tradicionales como la murga tableña.
Detalles de la ceremonia y estilo de los novios
Andrea Altamirano-Duque lució un vestido diseñado por Tatiana Uliantzef. Su elección reflejó un estilo sobrio y elegante, acorde con el tono del evento.
Por su parte, el embajador Cabrera compartió momentos cercanos con los invitados. Durante la noche, se le vio interactuar y participar activamente en la celebración.
La decoración destacó elementos tropicales y referencias locales. Hojas, plátanos y detalles artesanales crearon una identidad visual vinculada a Panamá.
Gastronomía y experiencias para los invitados
El banquete combinó sabores de la cocina cubana y panameña. El menú incluyó cochinillo, frijoles, arroz con leche y postres tradicionales.
Más tarde, los asistentes degustaron pizzas artesanales y platos típicos como el sancocho. La oferta gastronómica mantuvo coherencia con el concepto multicultural del evento.
Además, los invitados recibieron recuerdos personalizados. Entre ellos destacaron sombreros Panamá, juegos de dominó y artículos conmemorativos.
La boda de Kevin Marino Cabrera y Andrea Altamirano-Duque cerró entrada la madrugada.






