El Gobierno de Belice y Estados Unidos oficializaron este lunes el lanzamiento del Programa de Intercambio de Datos Biométricos (BDSP, por sus siglas en inglés), una iniciativa conjunta que busca fortalecer la seguridad fronteriza y optimizar la gestión migratoria en el país centroamericano.
El acto inaugural se realizó en la sede del Ministerio de Inmigración en Belmopán, con la participación de la encargada de negocios de la Embajada de EE.UU., Katharine Beamer, el ministro de Inmigración, Kareem Musa, el ministro de Seguridad Pública, Oscar Mira, y otros altos funcionarios.
Según las autoridades, el programa permitirá acceder a bases de datos internacionales en tiempo real, lo que facilitará la identificación de personas sospechosas o con documentación fraudulenta. “Esto es un avance significativo para la seguridad nacional y el control migratorio. Podremos detectar casos donde la información es falsa o engañosa de forma más rápida y eficiente”, afirmó el ministro Musa.
El sistema ya se está utilizando en algunos puntos fronterizos de Belice y, según explicó el funcionario, su implementación total se completará en un plazo de dos a tres meses. El plan incluye entrenamientos especializados y el despliegue de infraestructura en todas las fronteras del país.
El ministro de Seguridad Pública, Oscar Mira, destacó que el programa no se limitará a los puntos de ingreso oficiales. “La Unidad Móvil de Interdicción recorrerá el país y verificará la identidad de personas que hayan ingresado irregularmente. Hay zonas fronterizas muy porosas, y esta unidad especializada tendrá la tarea de intervenir en esos puntos”, aseguró.
Belice se suma así a otros países de la región como México, Panamá y Costa Rica, que ya han adoptado este tipo de colaboración con Estados Unidos para combatir la migración irregular, el uso de documentos falsos y otros delitos transnacionales.







