El aumento de impuestos a los cigarrillos podría contribuir al retraso de la edad en que los fumadores inician el consumo de estos, según revela un informe de la Universidad Nacional (UNA), de la Universidad de Costa Rica (UCR) y de la Red Nacional Antitabaco (Renata).
En informe señala que el aumento arancelario en cigarrillos podría retrasar hasta por dos años la edad con la que las personas empiezan a fumar. Solo en Costa Rica se estima que cerca de 2,100 personas mueren cada año por complicaciones vinculadas al cigarrillo.
En ese sentido, la prevalencia en el consumo de cigarrillos pasó del 8.67 % en 2015 al 8.25 % en 2012, por lo que, un aumento de impuestos podría ser positivo para la ciudadanía, tomando en cuenta que las tasas arancelarías se mantienen iguales desde 2012.
En datos, el estudio retoma que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda una carga impositiva del 75 % en cigarrillos, mientras en Costa Rica la carga es de apenas el 56 %, aunque tienen al menos 450,000 fumadores en edades desde los 25 hasta los 44 años.
El informe recomienda un “incremento necesario” del 83 % en el precio final para que la edad de inicio de los fumadores se retrase dos años, mientras que un aumento del 10 al 30 % solo retrasaría ese inicio entre tres y nueve meses.
Esta medida ayudaría a que los jóvenes se tarden más en comenzar a fumar, pues según el académico Jorge Solano, las posibilidades de que una persona empiece a fumar después de los 30 años son muy bajas. Asimismo, argumentan que la industria del tabaco opera con ganancias tan altas que podría sumir aumentos de impuestos sin colapsar.
Cualquier cambio en el cobro de impuestos debe ser aprobado por la Asamblea Legislativa de Costa Rica, misma que ha demostrado severas complicaciones para alcanzar acuerdos.







