Analistas dicen que la emergencia en Guatemala expone una ofensiva criminal para desestabilizar al Estado

Guatemala enfrenta una emergencia de seguridad tras una serie de ataques coordinados contra agentes policiales, motines en cárceles y acciones violentas atribuidas a pandillas y crimen organizado, en un contexto que analistas y exfuncionarios califican como una amenaza directa a la gobernabilidad y al orden democrático.

Edmond Mulet opinó sobre la situación que atraviesa a Guatemala.

La reciente ola de violencia en Guatemala, marcada por ataques armados contra la Policía Nacional Civil y disturbios simultáneos en centros penitenciarios, responde a una estrategia deliberada de desestabilización, según advirtió el político y diplomático guatemalteco Edmond Mulet.

En una opinión difundida en redes sociales, Mulet sostuvo que “los ataques terroristas coordinados perpetrados por maras, crimen organizado y estructuras del narcotráfico buscan desestabilizar no a un gobierno, sino al país”, y alertó que el objetivo central es sembrar miedo y romper las condiciones mínimas de gobernabilidad.

El exjefe de Gabinete de la Secretaría General de la ONU subrayó que estos hechos no son espontáneos ni aislados.

“Son coordinados, planificados y dirigidos, y buscan generar temor generalizado y una sensación de ingobernabilidad”.

Mulet insistió en que los ataques son coordinados y planificados meticulosamente por los grupos delincuenciales.

Mulet también advirtió que detrás de la violencia actúan redes de poder con intereses políticos. “Hay actores que se benefician del caos y lo utilizan para avanzar sus agendas. Su objetivo es impedir que el Estado ejerza autoridad y que Guatemala avance”, señaló.

Ante este escenario, defendió el despliegue conjunto de la Policía y el Ejército bajo mando civil y el uso de herramientas legales extraordinarias para recuperar el control territorial y penitenciario. Además, planteó la creación de un fondo especial de apoyo para policías heridos y las familias de los agentes fallecidos en cumplimiento del deber.

Daniel Haering también habló sobre la violencia que golpea al país.

Por su parte, el analista político y académico español Daniel Haering atribuyó la crisis actual al deterioro histórico del sistema penitenciario. “Es un sistema abandonado durante décadas, desfinanciado e intervenido por jueces y mafias con conexiones políticas”, afirmó.

Haering sostuvo que los recientes actos violentos serían una reacción directa a los intentos del actual ministro de Seguridad por imponer orden en las cárceles. “Esos poderes responden con actos terroristas, mientras algunos sectores buscan desviar la responsabilidad política”, concluyó.

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