Una amenaza de bomba obligó este lunes a evacuar la Basílica de Nuestra Señora de los Ángeles y el edificio de la Municipalidad de Cartago, en Costa Rica, en medio de un clima creciente de violencia ligado a disputas entre bandas narcotraficantes que buscan controlar territorios para la venta de drogas.
La alerta se activó minutos después de las 10:00 hora local, cuando un hombre llamó al sistema de emergencias 911 para advertir sobre un supuesto artefacto explosivo en la basílica, uno de los principales centros de peregrinación religiosa del país.
Según informó el portavoz del santuario, Luis Esteban Fernández, las autoridades ordenaron el desalojo inmediato de fieles, visitantes y trabajadores, mientras unidades de la Fuerza Pública acordonaban la zona.
“Ante esta situación, y siguiendo los protocolos de seguridad, se procedió al desalojo preventivo para resguardar la integridad de las personas”, indicó la administración del templo en un comunicado.
Como medida adicional, los responsables del santuario también resguardaron la imagen de la Virgen de los Ángeles, símbolo religioso central para millones de costarricenses.

Amenaza también en la municipalidad
Las autoridades cerraron temporalmente comercios cercanos, incluidos la tienda y el restaurante ubicados junto al santuario, mientras unidades especializadas y perros K9 inspeccionaban el lugar.
Casi una hora después, una nueva llamada telefónica alertó sobre otra presunta bomba en el edificio de la Municipalidad de Cartago, lo que provocó la evacuación inmediata de funcionarios y ciudadanos.
La policía municipal entregó el caso al Organismo de Investigación Judicial (OIJ), que asumió la investigación y el control de la escena.
La amenaza ocurre pocos días después de que el alcalde de Cartago, Mario Redondo, denunciara ante el OIJ amenazas de muerte en su contra, tras anunciar un plan para desalojar viviendas en la zona de Los Diques, un sector señalado como enclave de bandas criminales.
Lea también: FMI advierte a Costa Rica sobre impacto de la criminalidad en el turismo y pide flexibilizar política cambiaria

Violencia narco y disputa territorial
La provincia de Cartago enfrenta actualmente un repunte inusual de violencia ligada al narcotráfico. Según datos del OIJ, 22 homicidios se han registrado en lo que va del año, doce más que en el mismo período del año anterior.
Las autoridades identificaron una disputa entre tres bandas narcotraficantes aliadas contra un grupo criminal tradicional de la zona, en una lucha por controlar puntos de venta de drogas.
El ministro de Seguridad, Mario Zamora, advirtió que Costa Rica experimenta un proceso de “mexicanización de las bandas criminales”, que replican métodos violentos para dominar territorios.
“Los grupos criminales buscan sustituir al Estado y establecer su propia gobernanza en los territorios donde operan”, afirmó el funcionario.
Como parte de la respuesta, las autoridades han destruido al menos 12 búnkeres de droga en Los Diques, donde cada punto de venta generaba ganancias estimadas de hasta tres millones de colones diarios (unos 5.800 dólares).
El Gobierno costarricense analiza desalojar a unas 11.000 personas que habitan esa zona conflictiva, como parte de una estrategia para recuperar el control territorial y frenar la expansión de las redes del narcotráfico.







