El sacerdote dominico Rafael Aragón, de origen español y nacionalizado nicaragüense, denunció que la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo pretende despojar a la Iglesia Católica de su liderazgo en Nicaragua y asumir el control de la religiosidad popular del país.
Durante una entrevista concedida a Radio Francia Internacional y France 24, el religioso, actualmente exiliado en Costa Rica, afirmó que la codictadora Rosario Murillo intenta imponer un modelo similar al que mantuvo el dictador español Francisco Franco con el Vaticano, donde el poder político controlaba gran parte de la vida religiosa.
Aragón relató que vivió casi cinco décadas en Nicaragua y acompañó el proceso revolucionario sandinista en los años 80. Explicó que inicialmente respaldó la revolución por considerar que respondía a las necesidades del pueblo, especialmente en programas como la alfabetización. Sin embargo, aseguró que comenzó a distanciarse durante el segundo gobierno de Daniel Ortega.
El sacerdote aseguró que el quiebre definitivo entre el régimen y la Iglesia Católica ocurrió tras las protestas de abril de 2018, cuando los templos abrieron sus puertas para proteger a manifestantes que huían de los ataques de grupos paramilitares. “La iglesia abrió las puertas porque fue atacada la manifestación por los paramilitares”, expresó.

Según Aragón, el gobierno considera peligrosa la influencia social y moral de la Iglesia Católica. “El liderazgo de la iglesia lo quiere arrasar”, afirmó. Añadió que el régimen controla procesiones, celebraciones religiosas y hasta limita el tiempo de las prédicas de los sacerdotes mediante operadores políticos del partido oficialista.
El dominico también criticó al cardenal y arzobispo de Managua, Leopoldo José Brenes, a quien describió como una persona sin carácter firme para enfrentar al régimen.
“El cardenal no tiene una personalidad fuerte y quiere manejarse con el régimen para que Rosario Murillo no ataque más a la iglesia”, manifestó.
Asimismo, cuestionó la postura del papa León al considerar que no ha mostrado suficiente cercanía con el pueblo nicaragüense.
“Echamos de menos el papel pastoral del papa León. No se ha manifestado solidario con el pueblo de Nicaragua”, declaró Aragón, al comparar su actitud con la del papa Francisco, quien sí se pronunció en varias ocasiones sobre la situación del país centroamericano.
El religioso sostuvo que Rosario Murillo intenta desplazar a la Iglesia Católica para asumir directamente la conducción espiritual del país. “Quiere quitar el liderazgo de la iglesia y ella asumir el liderazgo de la cultura religiosa”, expresó durante la entrevista internacional.






