Las autoridades del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) aseguraron que el recorte de fondos al Poder Judicial dejará sin municiones a la entidad para realizar operativos de seguridad en Costa Rica. El Ejecutivo propone reducir el presupuesto del Poder Judicial y congelar otra parte de los fondos.
El director del OIJ, Michael Soto, aseguró ante la Corte Plena que el recorte limitará considerablemente la disponibilidad de municiones para operativos, por lo que, cuestionó si “¿Vamos a tener que usar piedras contra el crimen organizado?”.
Esta es una de las afectaciones que el OIJ prevé por el recorte de presentado por el ministro de Hacienda y expresidente Rodrigo Chaves, para el presupuesto general 2027, pues se contempla la disminución de 10 millones de colones ($22,296) y el congelamiento de otros 30 millones ($66,888).
Soto admitió que la situación presupuestaria del próximo año genera una “alta preocupación y angustia” porque será un recorte que “golpea fuerte” a la institución, especialmente porque considera que han tenido uno de los “años más exitosos”.
Solo en el operativo de detención Alejandro Arias Monge, alias “Diablo”, se libró una balacera de casi una hora, lo que, revela el nivel de disposición de municiones que requieren las autoridades para capturar a estos líderes del narcotráfico costarricense.
Compras en riesgo
Soto explicó que el éxito de este año fue posible porque “los agentes han puesto la sangre en la calle” y que los recortes también afectarían la compra de nuevos chalecos antibalas porque tienen previsto que 342 chalecos antibalas expiren en 2027 y otros 1,000 en 2028.
“Sin los recursos no se pueden mandar a la calle sin chaleco. Que se queden en la oficina; prefiero asumir las consecuencias de esa disposición”, dijo Soto, quien también dijo que tendrían que retroceder en métodos de investigación porque las licencias del software para bases de datos están por vencer y no habría presupuesto.
Los agentes tendrían que hacer búsquedas manuales y desplazarse a oficinas de Registro Civil, sin embargo, esto tampoco sería factible porque advirtió que la flota de vehículos “se va a caer” por falta de presupuesto para mantenimiento, repuestos y combustible.







