El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, emitió un mensaje exhortando a la Corte Suprema de Justicia (CSJ) y al Congreso de la República a votar con integridad. Ambas instituciones deben elegir hoy a sus representantes para la Corte de Constitucionalidad (CC) del periodo 2026-2031.
El gobernante solicitó un voto “responsable y digno” a los diputados y magistrados. Según Arévalo, este proceso es vital para frenar al crimen organizado y la corrupción. El mandatario afirmó que el pueblo guatemalteco observa con atención cada decisión tomada. Además, subrayó que el país se juega la independencia judicial en estas designaciones.
Arévalo calificó a la CC como la máxima garante de la justicia en la nación. El presidente reiteró que los nuevos funcionarios deben tener un compromiso real con la democracia. “La historia juzgará nuestras decisiones”, sentenció el jefe de Estado en su comunicado oficial.
Irregularidades y consultas internacionales
El presidente denunció posibles anomalías durante el proceso de selección de la Corte de Constitucionalidad. Mencionó que algunos sectores intentan aparentar un apoyo falso de la Embajada de los Estados Unidos. Según el mandatario, se difunden rumores sobre un respaldo a candidatos cuestionados.
Entre los perfiles mencionados figuran Roberto Molina Barreto y la fiscal general Consuelo Porras. Arévalo calificó estos actos como “altamente preocupantes”. Por esta razón, el Ejecutivo inició consultas directas con el Departamento de Estado de Estados Unidos. El objetivo es aclarar la situación y proteger las relaciones bilaterales.
El proceso de designación
La elección busca renovar a cinco magistrados titulares y cinco suplentes. Varias entidades participan en este mecanismo democrático:
- Presidencia de la República en Consejo de Ministros.
- Corte Suprema de Justicia.
- Congreso de la República.
- Universidad de San Carlos (USAC).
- Colegio de Abogados y Notarios (CANG).
Los magistrados electos ocuparán sus cargos durante cinco años. Este periodo supera el mandato de los diputados y del propio Presidente. Por ello, la transparencia en la elección resulta fundamental para el Estado de derecho en Guatemala.







