El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, aseguró este jueves que los líderes indígenas Luis Pacheco y Héctor Chaclán no cometieron los delitos que les imputa el Ministerio Público liderado por Consuelo Porras. Al menos 48 cantones marcharon para pedir la liberación de sus líderes.
El mandatario guatemalteco aseveró que los dos jóvenes fueron acusados de delitos que no cometieron y que la acusación fiscal es “falsa” como represalia con “haber defendido el derecho de todos los guatemaltecos a elegir libremente a nuestras autoridades”.
Durante la inestabilidad política en 2023, Pacheco y Chaclán participaron en movilizaciones pacíficas para defender el Estado de Derecho como dirigentes indígenas, luego el Ministerio Público empezó a perseguirlos penalmente por asociaciones ilícitas, instigación a delinquir, terrorismo, obstaculización de la acción penal, obstrucción de justicia y sedición.
“La prisión preventiva prolongada por un año sin que la etapa intermedia se haya celebrado no responde a una necesidad procesal legítima, sino a un propósito político de desactivar la voz indígena y de sembrar miedo en nuestras comunidades” reza el comunicado de las comunidades indígenas.
Con esas acusaciones, las autoridades los capturaron hace un año. Desde entonces, las comunidades indígenas y la comunidad internacional ha pedido que sean puestos en libertad. Al cumplirse un año de su detención, representantes de 48 cantones indígenas se movilizaron para pedir su liberación.
La marcha terminó con un encuentro con el presidente Arévalo, en el Palacio Nacional donde este aseguró que los dos capturados son inocentes de lo que se les acusa, por lo que, los añadió a una “larga lista de acoso y criminalización”.
El Gobierno guatemalteco aseguró que con estas acciones buscan reafirmar la apertura hacia los ciudadanos y la escucha activa a sus inconformidades con el sistema de justicia. En las próximas semanas el presidente Arévalo tendrá que elegir al nuevo fiscal general y jefe del Ministerio Público.







