La Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), capítulo en Honduras de Transparencia Internacional, planteó a la misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) la necesidad urgente de que Honduras implemente una estrategia anticorrupción articulada, con objetivos definidos, responsables identificados, plazos verificables e indicadores públicos que permitan medir avances concretos.
En un encuentro de trabajo con la misión, ASJ pidió abordar los principales retos del país en materia de integridad pública, fortalecimiento institucional y estabilidad económica.
Durante el encuentro, la ASJ Aunque el nuevo gobierno cuenta con pocas semanas en funciones, la organización reiteró la expectativa de que presente en breve una hoja de ruta clara, medible y respaldada por señales firmes de voluntad política.
La entidad subrayó que la lucha contra la corrupción debe traducirse en decisiones concretas que garanticen independencia institucional, transparencia plena y sanciones efectivas sin selectividad.
En ese contexto, advirtió que la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) continúa siendo el principal foco de gran corrupción en Honduras, debido a problemas de opacidad, captura de decisiones, contratos irregulares y pérdidas millonarias financiadas con recursos públicos.
Desde la sociedad civil se insistió en la necesidad de auditorías integrales, reformas estructurales y una revisión técnica de las decisiones estratégicas adoptadas en el sector energético. La ASJ reafirmó su compromiso de monitorear los compromisos gubernamentales, impulsar propuestas viables y señalar retrocesos cuando sea necesario, siempre en defensa del interés público.
La organización recordó que Honduras no puede normalizar la corrupción como forma de gobierno y sostuvo que la integridad en el ejercicio del poder es un pilar esencial para promover desarrollo sostenible, mejorar los servicios públicos y recuperar la confianza ciudadana.
