La diputada Iztarú Alfaro propuso ante la Asamblea Legislativa costarricense, que el 50 % de las utilidades de la localidad de San José sea destinado para programas de atención para menores de edad que se encuentren en vulnerabilidad u orfandad.
Hasta 2019, estos fondos fueron transferidos al Hospicio de Huérfanos de San José. El fin de la transferencia se concretó luego que la institución cerrara operaciones por problemas financieros y legales. Ahora, le legisladora sugiere que los recursos se transfieran a la Asociación Obras del Espíritu Santo.
La iniciativa plantea que los recursos solo podrían ser destinados para infraestructura comunal y para la ejecución de programas sociales para menores en situaciones vulnerables. La ejecución de los fondos tendría restricciones para asegurar que estos no sean utilizados para el pago de salarios y gastos administrativos.
De aprobarse la propuesta, la nueva Asociación beneficiaria tendría que presentar informes de ejecución de fondos ante el consejo municipal de San José. El uso de los fondos también será verificado por una auditoría municipal y por la Contraloría General de la República.
La legisladora dijo que con este proyecto busca garantizar “un fuente de financiamiento recurrente” para la labor social que realizar Asociación El Espíritu Santo, la cual, es presidida por el sacerdote Sergio Valverde.
¿Qué pasaría si la Asociación beneficiaria desaparece?
La iniciativa contempla que si la Asociación beneficiaria desaparece, entonces la municipalidad debería destinar al menos el 80 % de los fondos en convenios para asociaciones o fundaciones de interés social y el 20 % restante tendría que ser reorientado para la Red Nacional de Cuido y Desarrollo Infantil.
El 20 % la Red tendría que ser usado para infraestructura, equipo y alimentación en el cantón central de San José. Las autoridades costarricenses estiman que hay unos 183,000 menores de 12 años que se encuentran situación de pobreza.
