Varias organizaciones de sociedad civil pidieron este jueves a la Sala de lo Constitucional de El Salvador que declare inconstitucional el decreto de la Asamblea Legislativa que permitió que en una porción de terreno en el área protegida de El Espino se realice una construcción china para el nuevo Centro Internacional de Ferias y Convenciones (Cifco).
A través de un comunicado, las organizaciones señalan que el decreto legislativo “vulnera principios constitucionales de protección ambiental y derechos fundamentales” contenidos en el artículo 117 de la Constitución de la República, por lo que, piden su inconstitucionalidad.
Uno de los promotores de la demanda de inconstitucionalidad es el abogado Luis Rivera, quien dijo que han anexado 500,000 de firmas de salvadoreños que están en contra de la construcción financiada con fondos del gobierno de la República Popular China.
“Llegamos un punto que tengamos o no dinero para financiarnos que nuestras viviendas no se inunden en cada invierno, es un punto de no retorno, es un llamado a la responsabilidad de los gobernantes” afirmó Rivera ante los medios de comunicación.
Rivas añadió que le piden a la Sala que realice un análisis “independiente, objetivo y riguroso”. El decreto 361 fue emitido por la Asamblea para transferir una porción de terreno de 55,711.13 del Ministerio de Hacienda para construir un nuevo Cifco porque el anterior fue convertido en un hospital durante la pandemia de Covid-19.
El Movimiento “Todos somos El Espino” promovió desde el año diversas campañas para recoger firmas contra la construcción en el área protegida. Sin embargo, el Ministerio de Obras Públicas y Transporte (MOPT) dijo que es falso que el terreno esté en el área protegida y señaló que el nuevo edificio estará frente al inmueble del Ministerio de Relaciones Exteriores.
No obstante, el decreto dice que el terreno está en El Espino y aunque el Movimiento ha pedido reuniones a los diputados oficialistas, aún no han sido recibidos. Al igual, la Embajada de China en San Salvador no ha recibido a los jóvenes que alegan graves estragos ambientales por la tala de árboles, la destrucción de flora y el desplazamiento de fauna.







