Un grupo de organizaciones civiles de Nicaragua y de la oposición nicaragüense en el exilio envió una carta a los cancilleres del hemisferio para alertar sobre el agravamiento de la crisis política en Nicaragua y pedir una respuesta coordinada de los Estados democráticos. La iniciativa busca mantener la situación del país en la agenda regional y promover acciones diplomáticas, legales y políticas.
La oposición informó que la carta responde, entre otros hechos, a recientes declaraciones del dictador Daniel Ortega, quien afirmó que en Nicaragua no habrá elecciones. Según las organizaciones firmantes, esa postura confirma el cierre de cualquier posibilidad de alternancia democrática.
El documento denuncia un deterioro de las garantías fundamentales
La misiva sostiene que la crisis pasó de una falta de legitimidad democrática a una usurpación sostenida del poder mediante la eliminación de derechos civiles y políticos. También menciona persecución política, exilio forzado, desnacionalización, persecución religiosa y represión contra distintos sectores de la sociedad.
Además, las organizaciones afirman que la voluntad popular ha sido sustituida por el uso del aparato estatal y el respaldo militar. En el documento señalan que millones de nicaragüenses enfrentan vigilancia, miedo y restricciones a sus libertades.
“No les pedimos que decidan por Nicaragua; les pedimos que no permitan que una familia sustituya el poder de todo un pueblo”, indica la carta.
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Los firmantes plantean un impacto regional
Las organizaciones argumentan que la situación no puede tratarse como un asunto exclusivamente interno. Según el texto, la crisis tiene efectos sobre la seguridad hemisférica debido al desplazamiento forzado, las violaciones sistemáticas de derechos humanos, la persecución transnacional y la presión sobre los países que reciben exiliados y migrantes.
También consideran que el debilitamiento del Estado de derecho y las alianzas con gobiernos autoritarios aumentan el impacto regional del conflicto.
Solicitan medidas diplomáticas y protección para las víctimas
La carta reconoce la importancia de las gestiones realizadas en el ámbito de la Organización de los Estados Americanos (OEA) y pide fortalecer el seguimiento político y diplomático sobre Nicaragua.
Asimismo, propone que los Estados miembros adopten medidas legales, económicas, políticas y diplomáticas proporcionales a la gravedad de la situación.
Entre los temas prioritarios figuran la protección de las víctimas y de las personas exiliadas, la restitución de los derechos civiles y políticos, la defensa de la nacionalidad, el cese de la persecución transnacional y la recuperación de las garantías democráticas.
La iniciativa fue respaldada por diversas organizaciones políticas y civiles nicaragüenses en el exilio, entre ellas Ciudadanos por la Libertad, UNAMOS, Plataforma de Unidad por la Democracia, Unidad Nacional y otras agrupaciones opositoras.
Daniel ortega, en el poder desde 2008, arremetió contra la institucionalidad, la ciudadanía y todos los disidentes en 2018, provocando una masiva ola de migración y la muerte de más de 300 personas con sus aparatos represivos. Junto a su esposa, la codictadora Rosario Murillo, está acusado de crímenes de lesa humanidad.







