El Secretariado Episcopal de América Central (Sedac) expresó su preocupación por la salud del obispo emérito de Estelí, monseñor Juan Abelardo Mata Guevara, y pidió al régimen de Nicaragua autorizar el ingreso del médico y del personal que habitualmente lo atienden debido a su delicado estado de salud.
La petición fue realizada mediante un comunicado emitido el 10 de julio por la Comisión de la Presidencia del Sedac, en el que los obispos de la región aseguraron que siguen de cerca la situación del prelado nicaragüense, de 80 años, quien permanece bajo investigación de las autoridades.
“Expresamos nuestra preocupación por la salud de Mons. Juan Abelardo, y respetuosamente se solicita al Gobierno de la República el permiso para la visita de su médico y del personal que le asiste a diario, por su condición delicada de salud”, señaló el organismo eclesiástico.
El Sedac también elevó una oración por el obispo y encomendó su situación a la Inmaculada Concepción de María, al tiempo que reiteró su solidaridad con el religioso, una de las voces más críticas del Gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo durante los últimos años.
Monseñor Mata fue retenido el pasado 29 de junio por policías encapuchados cuando recibía atención médica en una clínica privada del barrio El Calvario, en Estelí. Horas después fue trasladado a las instalaciones de El Chipote, en Managua, y posteriormente llevado a su residencia en Tisma, departamento de Masaya.
Al día siguiente, agentes policiales ingresaron nuevamente a la vivienda del obispo y lo trasladaron junto a una colaboradora y dos familiares de esta. Las otras tres personas recuperaron la libertad horas después, mientras que desde entonces no se ha tenido contacto público con el religioso.
El Ministerio del Interior informó días después que investiga a monseñor Mata por el supuesto “origen de propiedades y vínculos familiares que no coinciden con la condición sacerdotal”. No obstante, pese a que las autoridades aseguraron que el obispo regresó a su vivienda, hasta la fecha no ha reaparecido públicamente ni se conoce con certeza su estado de salud.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) otorgó medidas cautelares a favor del obispo emérito al considerar que enfrenta riesgos para su vida e integridad. Organismos defensores de derechos humanos recuerdan que Mata denunció durante años la represión y los abusos atribuidos al Gobierno nicaragüense, convirtiéndose en una de las principales figuras de la Iglesia católica críticas del régimen.







