La oposición nicaragüense denunció la detención de Thelma Montenegro en el municipio de Pantasma, departamento de Jinotega, un caso que vuelve a encender las alertas sobre la situación de los críticos y opositores al gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
Según la Gran Confederación Opositora Nicaragüense, Montenegro acudió a una delegación de la Policía para realizar un trámite cotidiano: renovar su licencia de conducir. Sin embargo, fue arrestada en el lugar y, de acuerdo con la denuncia, sus familiares no han recibido información oficial sobre las razones de la medida.
La organización opositora exigió su liberación y pidió garantías para su integridad física y psicológica. También señaló que la familia Montenegro ha sufrido durante años episodios de violencia y hostigamiento que atribuye a sectores vinculados con el oficialismo.
Entre los familiares de Thelma que han muerto se encuentran sus hermanos Edgar Montenegro y Oliver José Montenegro, su sobrino Yalmar Montenegro y su esposo, Francisco Blandón. Otros integrantes de la familia han salido al exilio, según los antecedentes recopilados sobre el caso.

La nueva denuncia se produce mientras organizaciones defensoras de derechos humanos alertan sobre un aumento de las detenciones de opositores.
La Asociación Memoria y Justicia por Nicaragua contabilizaba al menos 60 opositores encarcelados hasta el 31 de julio de 2026, de los cuales 23 estaban en condición de desaparición forzada.
Otro registro, elaborado por el Mecanismo para el Reconocimiento de Personas Presas Políticas, había documentado en junio al menos 46 personas consideradas opositoras o críticas privadas de libertad.
El informe señalaba además que el 26% pertenecía a comunidades indígenas, el 21% a sectores campesinos y el 15% provenía del aparato estatal o había mantenido vínculos previos con el oficialismo.






