El exmandatario de Honduras, Manuel Zelaya, defendió públicamente al expresidente del Congreso Nacional, Luis Redondo, y a otros políticos investigados por actuaciones relacionadas con la desaparecida Comisión Permanente del Legislativo hondureño.
A través de un mensaje en redes sociales, Zelaya aseguró que las acusaciones contra legisladores Libre forman parte de una estrategia para perseguir a la oposición y restaurar estructuras de poder vinculadas al pasado político del país.
El exmandatario vinculó las investigaciones actuales con la crisis política que Honduras vivió tras el golpe de Estado de 2009, que lo sacó del poder. Según Zelaya, el escenario actual representa una continuación de “la narcodictadura” que gobernó durante más de 12 años después de su salida del Ejecutivo.
Relaciona las investigaciones con el golpe de Estado de 2009
En su pronunciamiento, Zelaya afirmó que existe una campaña para desprestigiar a diputados que denunciaron fraude político y defendieron la voluntad popular.
“El objetivo no es la justicia, sino la persecución política”, sostuvo el exgobernante hondureño.
Además, acusó al Partido Nacional de utilizar instituciones del Estado para castigar a dirigentes izquierdistas y criminalizar la protesta política.
Polvos de otros lodos !.
El Partido Nacional cumpliendo las instrucciones de sus amos, los que ya escuchamos en los audios, cumplen golpe a golpe el plan de restaurar su régimen despótico y autoritario que los perpetúe en el poder y borre para siempre el reconocimiento…
— Manuel Zelaya R. (@manuelzr) May 20, 2026
El mensaje también incluyó referencias a asesinatos de activistas, periodistas y funcionarios ocurridos después de la crisis política de 2009. Zelaya mencionó casos emblemáticos para reforzar la idea de una continuidad represiva en Honduras.
El discurso busca cohesionar a sus seguidores
El mensaje de Zelaya presenta una narrativa centrada en tres elementos: memoria histórica, denuncia de persecución política y cuestionamiento institucional.
Zelaya intenta conectar las investigaciones actuales con el conflicto político iniciado en 2009.
El hombre fuerte de Libre vuelve a la narrativa de confrontación y describe al Partido Nacional como una estructura autoritaria y sostiene que sectores políticos buscan mantener control sobre las instituciones hondureñas.
Cuestiona el uso del “lawfare” en Honduras
Otro punto central del mensaje es la denuncia de “lawfare”, término utilizado en América Latina para describir supuestas persecuciones judiciales con motivaciones políticas.
Zelaya afirmó que fiscales, jueces y campañas mediáticas actúan contra dirigentes de LIBRE para desacreditar al oficialismo.
